domingo, 7 de agosto de 2011

Baruc Corazón en Burelandia

Uno de los más significados colaboradores de la Fundación Enrius, Baruc Corazón, publica esta semana en su blog una noticia de su reciente viaje a la Península Burelandesa.
Pariente en segundo grado de Homola de Cuvier, nuestro colaborador mantiene la afición y el interés de su tía bisabuela por los descubrimientos arqueológicos sostenibles  y viaja con frecuencia a otros mundos de los que ofrece  jugosas crónicas  en su bitácora.
Desde la Fundación saludamos con satisfacción esta inteligente iniciativa.


http://blog.baruccorazon.com/2011/08/04/otros-mundos-burelandia/



                                            Una reciente fotogarafía de Baruc Corazón

jueves, 4 de agosto de 2011

Una travesía por el Volga. Verano de 2004

 Desde San Petersburgo a Moscú por rios y canales


¡Tendremos todo lo que sea necesario!- sentenció autoritario el zar Pedro el Grande- expresando su deseo de construir la más bella ciudad del mundo, mirando a Europa, y la vía fluvial de Rusia, el sistema Mariinskaya, soñando con navegar sin obstáculos desde San Petersburgo a Moscú.
Este atleta despótico y cruel, este extravagante artillero, grabador, astrónomo, navegante y dentista, había decidido que Rusia emprendiera el camino de la modernidad y la grandeza. Por las buenas o por las malas. Para la construcción de la ciudad perfecta no dudó en despoblar los campos obligando a los campesinos a reciclarse en constructores, peones y picapedreros para realizar los proyectos de los mejores arquitectos italianos y franceses.
Puesta en pie su ambición urbanizadora, obligó igualmente a la nobleza y a la burguesía a acomodarse en esta imperial San Petersburgo.Sin embargo el padre la marina rusa no pudo ver completada su ambición y Moscú no quedó unida al Volga   hasta 1825.


                     



















San Petersburgo, Ermitage, plaza del Palacio y columna Alejandro

                                                                                                                                             
El sistema Mariinskaya fue ampliándose durante el siglo XIX pero fue otro déspota, el “padrecito Stalin” quien, en los años 30 del siglo XX y utilizando mano de obra esclava reclutada entre los prisioneros políticos, remató la gigantesca obra construyendo el canal de Moscú con lo que, en 1937, la capital quedó unida con los principales mares de Rusia.
Durante los años siguientes se revisó el sistema Mariinskaya pero en 1940 el trabajo se interrumpió al declararse la Segunda Guerra Mundial.
Fue en 1964 cuando el Canal Volga-Báltico reemplazó por completo el viejo sistema Mariinskaya uniendo definitivamente el Báltico y el Caspio y siendo bautizado con el nombre de Lenin.




















                                  Estatua ecuestre de Pedro el Grande. Plaza de los Decembristas.

Durante el verano de 2004 y remontando el Neva desde San Petersburgo hacia el lago Ládoga, las cosas se ven de otra manera. A bordo del barco “Nizhniy Novgorod” de la naviera “Volga-flot-tour” al mando del capitán Mijail Mariev, es fácil entregarse a la fascinación del paisaje fluvial que se va desplegando lentamente ante los ojos y muy difícil sustraerse a la perfecta y muy medida organización de la vida en este hotel flotante.



                                                         


Salida de San Petersburgo                     



                                Canal Volga-Báltico. Cubierta de popa del Niznhy-Novgorod.






Esclusa del canal de Moscú



       Esclusa del canal de Moscú. Las carabelas de Colón.




A las 8,30 una voz amable pero firme, irrumpe desde el altavoz en el estrecho camarote deseando buenos días y anunciando que cinco minutos después empieza la gimnasia matutina en la cubierta de popa.
Decido prescindir de tan saludable ejercicio y entregarme cuanto antes a mis obligaciones gráficas para completar los cuadernos de viaje


9,45. Clase de ruso. Por favor, traigan bolígrafo.
Esto no puedo evitarlo pues habrá que intentar desentrañar los misterios de este endiablado alfabeto. Tomen asiento por favor.

Príviet = Hola
Moskva = Moscú
Niet = No
Da = Si
Spasiva = Gracias
Skolpo Stroit? = Cuánto vale?

11, 30 Llegada a Mandrogui.
Hemos atravesado la apacible enormidad del lago Ladoga que, a todos los efectos visuales, resulta ser el mar y a través del río Svir llegamos a esta pintoresca aldea poblada con casas de madera en donde sus 50 habitantes se dedican a la producción de toda clase de artesanía rusa.
Destruida durante la Segunda Guerra Mundial se reconstruye en 1996 por iniciativa del empresario Sergei Gutsait de modo que la oferta de artesanía y souvenirs sea irrenunciable y, según los folletos informativos, incomparable: “no encontrará nada semejante en ningún otro desembarco” (sic.).
Nos adentramos en el bosque por la senda de los cuentos de Pushkin y aparecen en este lugar los personajes del poema “Ruslán y Liudmila”, tallados en madera por la mano del artista Yuri Gúsev. “Qué maravilla es el bosque / una sirena en la rama, en la espesura...” Allí, en sendas escondidas / hay huellas de animales desconocidos.../ Y todo respira Rus, nuestro antiguo tesoro.”

               

      Travesía del lago Onega                                                





Mandrogui, casas de madera policromada                                        
                                              



 Mandrogui, el vendedor de empanadillas

14,30. ¡Todos a bordo!
En la oficina, con su permanente sonrisa y un asombroso dominio de la lengua castellana, Tatiana contesta a mis preguntas:
“Hemos de atravesar las provincias de San Petersburgo, Novgorod, Karelia, Vologda y Yaroslav en una ruta fluvial de 1.800 Km. que, desde los años 60, es cada vez más turística”.
En esta enorme vía nos cruzamos con cargueros que transportan madera para la construcción y para la fabricación de papel, obtenida en los interminables bosques de coníferas donde se mezclan pinos, robles, abedules y sauces.
Pero los peligros de polución son tan grandes como el río. De las 100 ciudades más contaminadas del país, 65 se localizan en la cuenca del Volga y los índices de contaminación son de 3 a 5 veces superiores a los establecidos internacionalmente como permisibles. . Las centrales térmicas son responsables del 35% de la contaminación de las aguas y del 30% de los desechos que se amontonan en las tierras productivas.




   





















                                 Transporte de madera, Canal de Moscú


Un programa ecológico, “Renacimiento del Volga”, elaborado por el gobierno de la Federación Rusa, controla tan peligrosa situación por medio de un centro instalado en 1998 en Nizhny Novgorod velando por la necesaria mejora de las condiciones de vida de la población ribereña, de la calidad del agua y de la pesca.
                                     



     Canal Volga-Báltico                                                              


Sábado, 7.30. ¡Buenos días!
Llegamos a la isla de Kizhi, en el extremo norte del lago Onega, tras una silenciosa travesía nocturna.
En la inmensidad del lago, salpicado por otras pequeñas isletas boscosas, esta isla de 8 Km. de largo, muestra sus verdes praderas en un idílico paisaje de cuento  ruso en medio del cual surge la asombrosa iglesia de la Transfiguración construida en 1714 enteramente de madera, con sus 22 cúpulas bulbosas. Treinta y cinco metros de altura levantados con vigas y pilares encastrados y unidos sin clavos. Cuentan las crónicas y las guías locales que el esforzado constructor de esta maravilla del ensamblaje arroja, al finalizar la obra, su hacha al lago, asegurando lapidario, que nadie nunca pondrá en pie otra arquitectura semejante. Dibujo a toda velocidad




                                          Karelia, Isla de Khizi, iglesia de La Transfiguración


Domingo, 8,30.
Goristy-Kirilov es el siguiente desembarco para visitar el monasterio de San Cirilo del Lago Blanco. Cerrado tras la Revolución de Octubre y convertido en centro de estudios regionales vuelve a ser ahora museo y monasterio en donde viven dos monjes en régimen vegetariano con algo de pescado. Se restauran iconos de los siglos XII y XIII y se conserva aquí una abundante colección de retratos de diversos archimandritas de solemne apariencia y luengas barbas. Vuelven a contar las crónicas y las guías locales que Iván el Terrible envió, en su momento, la cantidad de mil rublos para la construcción de la iglesia de San Juan Bautista adjuntando a la dádiva la lista de sus últimos asesinatos con órdenes estrictas para su inmediato indulto divino
15,00
Zarpa el barco y suenan canciones rusas.Vamos todos a la fiesta. Por favor traigan sus partituras. Echándole mucha cara, canto a Cafrune acompañado por un músico ruso con acordeón que no entiende una palabra de lo que canto y, me temo, no ha escuchado nunca a Cafrune.
El interminable paisaje de bosques desfila ante mis ojos a un ritmo pausado que permite ver las pequeñas aldeas que pueblan las riberas del Canal Volga-Báltico y a sus paisanos entregados a la pesca fluvial sobre destartaladas canoas. Acodado en la barandilla de la cubierta de proa, pienso en Efrosinia, nuera de Iván el Grande, que tuvo la desafortunada idea de organizar un complot, con algunos boyardos, para asesinar al zar reinante, Iván el Terrible y colocar en el trono a su hijo Vladimir. Todavía me parece ver el cadáver de esta insensata flotando en las oscuras aguas del canal.
Junto a la melancólica ribera los bateleros del Volga entonarían elegías populares mientras el pintor Répine tomaba apuntes del natural para su famoso cuadro “Bateleros del Volga”. O si no, yo mismo



Lunes.8, 00. ¡Buenos días!
Estamos llegando a Uglich, la esquina del Volga.
En este antiguo principado autónomo del siglo XIII se oye todavía la triste historia del príncipe Dimitri muerto en misteriosas circunstancias. El único heredero de Iván el Terrible muere acuchillado por los esbirros de Boris Godunov, el boyardo de origen tártaro que llegó a ser coronado zar, pero la versión oficial declara que el muchacho muere accidentalmente al clavarse su propio cuchillo en uno de sus ataques epilépticos.
Siglo tras siglo se sigue visitando la iglesia de San Dimitri Sobre la Sangre, levantada en memoria del infortunado.
Uglich pierde en el siglo XVII gran parte de su población, obligada a trasladarse hasta las marismas del Neva para levantar la imperial San Petersburgo. Hoy se fabrican aquí relojes y quesos. En un determinado momento me da por pensar si los relojes serán blandos y los quesos duros, o viceversa. La memoria daliniana hace mella en mi inconsciente muy a mi pesar. “Persistencia de la memoria”. Óleo sobre lienzo 1931.
Una interminable fila de tenderetes ofrece sus productos artesanos mientras varios grupos de músicos callejeros, informados de las diversas procedencias de los visitantes, entonan sucesivamente los himnos nacionales correspondientes a cada grupo esperando algunos rublos, emocionados (los músicos, no los rublos) Queremos comprar un samovar pero está prohibido.




                                           






































Uglich, iglesia de San Dimitri Sobre la Sangre

 
15,30. ¡Todos a bordo! Navegamos hacia Moscú.
Abriendo y cerrando compuertas las aguas del Canal de Moscú levantan el barco en las esclusas para salvar los diferentes niveles que jalonan el recorrido hacia la capital. Salimos a cubierta para contemplar cada vez las maniobras mientras comentamos los diversos aspectos del principio de Arquímedes. Coronando los pabellones de las esclusas distintos motivos escultóricos conmemoran hechos históricos, desde los descubrimientos colombinos, inmortalizados en sus carabelas fundidas en bronce, hasta las vivas representaciones del proletariado de ambos sexos, artífices nada voluntarios de esta obra faraónica.

Este recorrido fluvial por una parte de la historia de Rusia toca a su fin pues estamos llegando a Moscú. Nos espera la sorpresa de una enorme ciudad de asombrosa diversidad arquitectónica, en plena transformación, que empezamos a descubrir en la estación fluvial de Retchnoy Vozkal sobre las aguas del río Moskova. Preparo mis cuadernos y mis rotuladores imaginándome sentado durante horas en la Plaza Roja frente a la muralla del Kremlin. Pero esa es otra historia.

 Moscú. La Plaza Roja. San Basilio, La muralla del Kremlin, Mausoleo de Lenin

    
                                           
 Moscú 2004. Dibujando en la Plaza Roja



martes, 2 de agosto de 2011

Moscú. Fin de trayecto fluvial.







                     Llegando a Moscú por el canal


                                                           
Decía en la anterior entrada que nos espera la sorpresa de una enorme ciudad de diez millones de habitantes y de asombrosa diversidad arquitectónica, en plena transformación, que empezamos a descubrir en la estación fluvial de Retchnoy Vozkal sobre las aguas del río Moskova. Preparo mis cuadernos y mis rotuladores imaginándome sentado durante horas en la Plaza Roja frente a la muralla del Kremlin. Esta es la breve historia.

Hemos llegado através de los canales del Volga e imagino lo que hubiera sido llegar por vía terrestre y de forma autónoma, otros carteles, otras indicaciones de ruta, otro alfabeto. Ante tan conflictivo panorama nos adaptamos, por primera vez en nuestros viajes, a la seguridad del grupo, a las visitas ordenadas. Autobús, llegamos
La Plaza Roja es una enorme extensión donde me viene a la  memoria cinematográfica desfiles conmemorativos, estoicos soldados de plomo soviético al paso de la oca, tanques macizos y misiles de largo alcance bajo la mirada de una tribuna llena de  supremos mandatarios del Soviet cubiertas sus cabezas, más o menos venerables, con los papaja de astracán. Todo el poder a los soviets. Pido por favor un par de horas para poder dibujar este lugar fantástico en el que todo este recordado espectáculo ha desaparecido. 
Te esperamos.
Gracias, sólo será un rato.














Los almacenes GUM, que tienen algo de estación de ferrocarril británica, pasaron de antiguo mercado histórico a grandes almacenes del nuevo capitalismo ruso y cierran uno de los flancos de esta inmensa y hermosa Plaza.






                                                                     La Catedral de San Basilio en La Plaza Roja  




                                   La Muralla Roja y los palacios del Kremlin








La catedral de San Basilio, la torre del Kremlin, la muralla roja, el mausoleo de Lenin, mientras algunos bajan a cumplir la visita a la momia yo tengo que elegir el dibujo, imposible todos los placeres juntos porque el tiempo es avaro, implacable y pasa demasiado deprisa.
Por unas monedas hay quien decide fotografiarse con Marx y con el zar Nicolás II.
Es patético, simbólico y turístico pero bastante ridículo.







Entramos al Kremlin por la puerta del Salvador y tras su enorme muralla, se alza la catedral de la Asuncion donde se coronaban los zares, cúpulas doradas en forma de bulbos ardientes que brillan al sol escaso de Moscú, enorme cañón de oscura boca. Otro ratito para dibujar, por favor.
Autobús y vamos a










La Universidad  Estatal, con su imponente aspecto inequívocamente soviético, lleva el nombre del famoso científico Mijaíl Lomonósov y su torre principal se corona con una aguja rematada por una enorme estrella de cinco puntas. Todo es a gran escala, solemnemente añejo, sobre los muros, relojes, barómetros y toda clase de símbolos de un pasado petrificado en estatuas de quienes lo hicieron posible. Frente a la explanada sobre la que se yergue este monumental conjunto contemplamos una hermosa panorámica de la ciudad.


Y el metro, sobre todo el metro, tan universalmente famoso porque desde los tiempos del estalinismo, delirante de grandezas, este transporte popular  es un suntuoso palacio subterráneo, un museo dedicado a la exégesis hagiográfica  de La Revolución Rusa expresada en esculturas, mosaicos, vidrieras y pinturas narrativas de la epopeya soviética por cuyo nostálgico pasado paseamos escuchando el sonido chirriante de los trenes.
No puedo dibujar, no hay tiempo, tienen que ser fotografías. Bueno, vale.







































El Bolshoi, el teatro "grande" a cuyos espectáculos de música y danza se puede asistir a precios módicos. Al pasar frente a la fachada de este templo  se me aparece el ectoplasma de Piotr Ilich Tchaikovski a punto de suicidarse, la viuda von Meck no hace nada por evitarlo y recuerdo cómo en el delirio, se lo echo en cara de la misma forma que lo hice con los muchos imbéciles que aseguraban que este genio era un cursi. La historia ya ha hecho justicia y yo me recupero del trauma tarareando la danza española de El Lago de los Cisnes y con un paseo colectivo por la calle Tverskaya.

Se ven, los vemos con nuestros cansados ojos ya casi rusos, los hoteles, los comercios y los lujosos restaurantes a cuyas puertas esperan grandes automóviles negros con chóferes de temible aspecto que aguardan pacientes al jefe que, en un reservado tapizado de oscuros terciopelos, se entretiene con dos rubias de largas piernas y tártaros ojos rasgados. Precios imposibles.




La visita a la Tetriakov Modern me da para un relato que pienso publicar en mi próximo libro. Visita imprescindible incluso para los no especialmente interesados en el arte ruso, las vanguardias y el famoso realismo socialista. Stalin y Vorochilov paseando por las murallas del Kremlin, una vez más la desmesura del estalinismo, la pintura al dictado y a mayor gloria del Partido.





Un paseo por el parque Sokolniki, antiguo coto de caza de los zares, hace que me sienta irremisiblemente sujeto al grupo cuyo guía nos va indicando los lugares y los tiempos en perfecto castellano.
Se nos ha hecho muy tarde, perdemos el barco. Salimos de la Paza Roja y tomamos un taxi, ingenuos, a toda velocidad y através de un monumental atasco nos devuelve al embarcadero fluvial de Retchnoy Vozkal, justo a tiempo. Seiscientos euros de tarifa. Hay que preguntar antes. Me cabreo con el taxista, momentos tensos. Lo que obtengo es un mínimo descuento pues los demás no quieren bronca.
No tomen un taxi en Moscú sin previo asesoramiento.







martes, 26 de julio de 2011

Relatos de verano. AMERICAN COCKROACH

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Esta es la portada de un libro de relatos inédito, realizada por un tipo llamado AAAAAlberto Corazón, en los años 70 del pasado siglo.
Sic transit gloria mundi.



De ocho a tres 

7,45 A. M. Te dispones a salir de casa a toda prisa decidido a no llegar otra vez tarde a la oficina.
8,17 A. M. Algo no va bien , pero no acabas de saber exactamente de qué se trata. Bueno, déjalo, no será nada importante.
8,25 A. M. Ya en la escalera , te das cuenta de que te falta una pierna.

8,27 A.M. La situación es comprometida pues consideras inmediatamente que Don Saturio no te permitirá entrar a la oficina sin pierna.

8, 39 A.M. Hay que encontrar la pierna a toda costa, los niños, han sido los niños... Habrán estado jugando con ella a los paralíticos y vete a saber dónde la han dejado luego.

8,55 A.M. ¡Vicentaaa, no encuentro mi pierna y son casi las nueve!

9,15 A.M. Tienes que enfrentarte a la realidad, dice Vicenta que no han sido los niños. La pierna se la ha llevado el lechero que hace tiempo que le iba detrás con ganas.

9,30 A.M. En la calle, y lamentándote de tener que volver a usar las muletas del tio Mariano, corres hasta la parada del autobús.

9,55 A.M. Llegas a la oficina justo a tiempo para evitar que te cierren la puerta sobre la otra pierna.

10,15 A.M. Congestionado y jadeante te sientas en tu mesa frente al ordenador, con hora y media de retraso. Sientes las turbias miradas de tus compañeros que te echan en cara tu falta de puntualidad ( claro, a ellos no se les ha perdido ninguna pierna).

10, 25 A.M. Don Saturio te abronca mientras descubre que, encima, vienes cojo.Te abronca más.

10,35 A.M. Por si la bronca no fuera suficiente, tienes que soportar los consejos del jefe acerca de la conveniencia de tener varias piernas de repuesto que puedes guardar en la taquilla, que para eso está.

10,40 A. M. Consideras en silencio que con la mierda de sueldo que cobras no te llega para nada, y menos para  unas piernas de repuesto.

11,15 A.M. Por el hueco del muñón empiezan a salir las lombrices. ¡Lo que faltaba!. Si le cojo al lechero, se va a enterar.

11,20 A.M. Le pides a Manoli por favor, un sobre para ir metiendo las lombrices pero ella te dice que es mejor recogerlas en el cenicero, y que no es por no darte el sobre ¿sabes?, es que me parece una tontería , teniendo ese cenicero con tapa que además, desde que está prohibido fumar, ya no sirve para las colillas.

12,13 P.M. Las lombrices salen hoy mucho más despacio que de costumbre. La verdad es que hay días en los que más valdría quedarse en la cama.

12,29 P.M. Con el cenicero lleno de lombrices te diriges a los lavabos.

12,33 P.M. ¡Lorente, acaba pronto, por favor, que tengo que usar el retrete!

12,45 P.M. Sale Lorente pálido y con los ojos hinchados y enrojecidos. No las tires por favor, guárdamelas que mi sobrino me las pide todos los días. Perdona Lorente, siempre se me olvida lo del niño.

12,50 P.M. Lorente envuelve las lombrices en papel higiénico y se las guarda en el bolsillo del pantalón mientras empapa la sangre en un pañuelo.

12,55 P.M. Acompañas a Lorente hasta su mesa sujetándolo por debajo de los brazos  procurando no mancharte de sangre. Si es que es una barbaridad lo que haces Lorente, te lo digo siempre, si no sabes cortarte las uñas como todo el mundo que te las arregle tu mujer, o tu cuñada, no sé pero vamos, cortarte los dedos de esa manera, con unas tenazas, me parece una cosa innecesaria.

14, 45 P.M. Se acerca la hora de la salida y tecleas cualquier cosa  en el ordenador de Lorente, que sigue todavía sin dedos, para que no se de cuenta Don Saturio y porque siendo como eres un buen compañero, sabes que hasta por la tarde a última hora no le salen los otros dedos. Pero hombre, joder Lorente, es que con estas tonterías pierdes toda la mañana.

16,15 P.M. El lechero te jura que él no tiene la pierna.



miércoles, 13 de julio de 2011

La opinión de Rafael Fraguas y Moncho Alpuente acerca de "Gángsters & Falleras"
























El pasado día 30 de junio mis amigos Moncho Alpuente y Rafael
 Fraguas tuvieron la amabilidad de ayudarme a presentar mi último libro "Gángsters & Falleras" en la librería de la Editorial Trama en la calle de Blanca de Navarra 6 en Madrid. Ninguna clase de pudor o falsa modestia debe evitar que publique en La Habitación del Hipnal los dos brillantes escritos que ambos me regalaron con su acostumbrada generosidad. Para eso están los amigos.


"Acudo a la presentación de este libro de Enrius con el vivo anhelo de brindarles una mirada propia, y espero que útil, sobre su última obra. Enrique Cavestany posee una de las personalidades artísticas y literarias más singulares de la vida madrileña: me desenvuelvo por el interior de la ciudad desde hace años y puedo dar fe de lo que les digo.. El libro que llega hoy a nuestras manos, "Gángsters & Falleras", revela el genio premonitorio de su autor. Mucho antes de que tal alianza entre lo delicuencial y lo pintoresco adquiriera el rango de realidad en la política levantina, en la profunda Murcia-Herzegovina y en la arena nacional, la intuición y el talento de Enrius ya adivinaban la inexorable configuración de su trama.
Debo decirles que tan certera intuición, tan diáfano talento de Enrius ni son casuales ni me sorprenden. Llevo años observando, entre conmovido y perplejo, la cantidad de información relevante que emerge de los dibujos y pinturas del autor que hoy nos convoca. Todo tiene significación. Les ofrezco mi interpretación sobre cómo actúa ese dispositivo de extracción informativa que él tan sabiamente emplea: a modo de un poderoso escáner, la pupila de Enrius, mucho antes de emitir órdenes plásticas a sus manos, repara en mil detalles y fragmentos que la realidad y la infrarrealidad le ofrecen.
Los retrae del hondón de su ancha mente y allí velozmente los coteja. Con una percepción asombrosa, al modo de un superdotado médium, se zambulle en los silos donde fermentan las imagenes que alimentan los sueños y que permanecen almacenadas por la memoria visual en críptica textura. Entonces él selecciona los componentes más relevantes de cuanto percibe. Únicamente personas dotadas de tal sensibilidad son capaces de destrenzar, con su desenvoltura, tan densa urdimbre. Luego, su magín hará aflorar sabiamente tan copioso ajuar al que, delicadamente, da forma con cuidadoso pulso, como mañoso artesano que es. Y lo hace de tal manera que cada pincelada o traza que surge de sus manos él la transforma en testimonio o documento en forma de perfil, viñeta o retrato, donde lo onírico segrega su jugosa pulpa e impregna de deseo la tinta y los esbozos con los que construye sus relatos. Luego los sazona con su erudición, introduce claves que incitan al veedor a descifrarlas y no se olvida nunca de verter unas gotas de humor muy suyo, con el que estigmatiza como nadie sabe hacerlo el absurdo, la prepotencia y la rutina, tres de los principales enemigos a los que se enfrenta a cada instante. Esta declinación hacia el humor recuerda a la pugna contra la "terribilitá" con la que Buonarroti lidiaba a diario, para amortiguar la gravedad de sus hallazgos perspectivos, salpicándolos así de de grutescos, ora deformes ora espantosos, que rebajaban la tensión creativa explícita en las obras del genio. Enrique percibe la entidad grave de muchos de sus hallazgos y premoniciones y los envuelve en su ironía balsámica mediante torsiones o figuraciones aparentemente caprichosas que, a simple vista, parecieran carecer de significado. La soltura que le brinda el conocimiento de las claves estilísticas y figurativas contemporáneas completa y perfecciona el resultado de su oficio.
Enrius es un creador. Mil ejemplos lo demuestran. ¿Quién no  recuerda su Mundo de los Oparvorulos, aquella exposición de marzo de 2004 en el Museo de América de la Ciudad Universitaria, un relato donde la realidad va por delante de sí misma, para convertirse, mediante un jugosísimo ejercicio de lenguaje, en una divertida crítica de la seudociencia decimonónica y del presunto saber burgués, tan represivo e inútil, tal cual aún hoy nos es transmitido?
¿Quién puede decir que desconoce su Madrid marítimo, el poema dibujado más bello que sobre esta ciudad quepa idear? :  ¿imaginan la Gran Vía surcada por "canalettones" a la veneciana o bien la estatua de Maria Cristina circundada por las aguas de un mar embravecido en la bifurcación de la calle Felipe IV, ya casi en el Retiro?
En su dimensión pública, el autor del libro que hoy presentamos ha demostrado ser siempre un hombre solidario : al frente de los artistas plásticos de Madrid protagoniza desde hace décadas la lucha por una dignificación profesional que el poder trata de hurtar a sus titulares desde que comenzara esta misma batalla el mismísimo Diego Velázquez. En su formación artística, Enrique ha bebido del empuje figurativo del Romanticismo; del imaginario surrealista más onírico; del culto matérico y maquinal acuñado por los futuristas e Marinetti y también y sobre todo, del conocimiento y del respeto profundo por las cosas y los objetos, del cual Ramón Gómez de la Serna vendría a ser el primer abanderado.
El rasgo más característico de las obras de Enrique es, a mi juicio, ese sentido indomable de la libertad con el que las troquela, el mismo que espolea su estro creador y le enfrenta de pechos contra el poder, la mediocridad y el egoísmo, en casi todas sus manifestaciones. Enrique, que tiene la suerte de haber contado siempre con Begoña, la compañera que todo hombre anhela tener a su lado, combate estos flagelos con su emprendimiento incesante, ideando proyectos transformadores, orientados a satisfacer un anhelo perenne por afirmar su sensibilidad frente a un mundo adverso ante el que se niega a hincar la rodilla y al que opone lo mejor de sus dibujos, de sus cuadros, el acíbar más sarcástico de sus relatos y la colosal artillería de su sarcasmo.
Con todas estas credenciales, ustedes saben ya que están ante el autor de una obra cuya lectura, con certeza, les va a deleitar. Por todo ello les invito a leer la obra de este hombre rebelde, carbonario, erudito y solidario: nuestro amigo Enrique."


                                         Rafael Fraguas
                                        
                                                                                                                    
                                         Contubernio de gángsters y falleras
                                         Conspiración feliz engendradora
                                         De una estirpe voraz y bullidora
                                         Del Turia aposentada en las riberas
                                         Ellos lucen sus trajes de mil rayas
                                         Que abultan sus pistolas sobaqueras
                                         O quizás marcan bulto sus carteras
                                         Que ellas suelen guardar entre las sayas
                                         Hoy se llevan los trajes de Milano
                                         Y de Forever Young, los amigotes
                                         Comparsas del Correa y el Bigotes
                                         Les visten y les nutren de su mano
                                         De ilicitanas damas sus señoras
                                         Cariátides barrocas imponentes
                                         Ataviadas con galas sorprendentes
                                         Desfilan a su lado cumplidoras
                                         Horizonte de luz y de Berlanga
                                         Con aroma de pólvora y de flores
                                         El Enrius le ha sacado los colores
                                         A esta mediterránea mojiganga
                                                                  




                                                                   MonchoAlpuente

lunes, 20 de junio de 2011

19J en Madrid

Ayer fuimos  marchando contra el pacto del euro y algunas cosas más, unos cuarenta mil seres humanos, en calidad de ciudadanos indignados, libres y pacíficos, por las calles de Madrid.
Acudieron desde todos los barrios hasta reunirnos en la plaza de Neptuno, lo más cerca posible del Congreso de los Diputados.
La calle era de todos, incluídos aquellos que decidieron, pese a las insistentes invitaciones, seguir mirando sin unirse. Muchas ciudades españolas vieron también por sus calles a una ordenada multitud semejante.
No podrán pararnos los banqueros, los avaros, los escépticos, los bienpensantes, los ciudadanos respetuosos con la ley, los obedientes, los tertulianos, los cínicos o los infiltrados...ni, por supuesto,
los políticos.

Selecciono algunas instantáneas de una jornada más para el recuerdo con la esperanza de que sea cierto eso
que pudimos ver en alguna pancarta:
                                              ¡Esto no ha hecho más que empezar!...

                                           Un "violento" lanzando sus "bombas" ...de jabón


 

                              Un indignado..bien educado. Pidamos las cosas con correción...


                                                   Paráfrasis del lema republicano francés


                                                                      Un indignado previsor.

                                                                  La Prospe en lucha


                                 Éramos muchos en Neptuno, había luz verde y mucho Sol

jueves, 16 de junio de 2011

Curiosidades enciclopédicas. La bicicleta y su práctica








Cuando se emprende una excursión en bicicleta es necesario llevar consigo un farol, una bomba, un neumático, una camisa de dormir (de seda), medias y pañuelos, una camiseta, un revólver y un mapa.
Es práctico llevar varios botones y el dinero y el reloj en un cinturón, al cual irá sujeto la pistola o revólver.(...)


                                                      Higiene de la bicicleta


 Según el médico inglés Herschell, el ejercicio de montar en bicicleta hecho con moderación es saludable, pero sin ella es muy peligroso(...) el sillín ha de ser cómodo para evitar irritaciones (prostatitis) (...) Es también saludable para los nerviosos en las mismas condiciones. Practicado sin moderación el ejercicio de la bicicleta es de los más funestos. Los cansancios repetidos ocasionan hipetrofia y otras enfermedades del corazón, dándose el caso de que algunos de los más afamados corredores se han visto libres del servicio militar por esta causa.


El texto reproducido arriba corresponde a un fragmento del extenso artículo dedicado a la bicicleta en la histórica Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana, editada en la década de los años veinte y treinta del siglo pasado por Hijos de J. Espasa. Editores. Barcelona.

Leído casi un siglo más tarde resulta esclarecedor de la mentalidad de una época y de un país como fue el nuestro. Los felices veinte no lo fueron tanto y el autor del artículo, imbuído al parecer de la peligrosidad de los paseos en bicicleta en aquel belicoso siglo, no duda en recomendar el revólver como elemento imprescindible en el equipo del ciclista. No queda claro, por otro lado, si la bomba que se debe incluír es de aire o de las explosivas, lo que haría del ciclista un anarquista amateur, muy acorde con los usos seculares. El dinero y el reloj, debidamente protegidos por la pistola o revólver, estarán a salvo de cualquier percance en ruta, habituales por lo visto en tales excursiones sobre velocípedos de dos ruedas.
La camisa de seda aconsejada hace suponer que la práctica de este deporte quedaría reservada a las clases acomodadas.
La prescripción del galeno británico descubre, con ojo clínico inmejorable, la peligrosidad que conlleva el abuso del pedal, suponiendo además que el deporte y la práctica cicloturística estaba reservada a los varones pues dificilmente las damas estarían afectas de prostatitis.
Finalmente se explica  cómo algunos afamados deportistas manifestaban no importarles demasiado sufrir cansancios repetidos, y algunas eventuales afecciones cardíacas, con tal de evitar el servicio de las armas, pese a ir siempre provistos de pistola o revólver.
De todas formas a esta clase de sprinters , portadores de armamento recomendado, habría que concederles la presunción de inocencia. Lo mismo que a Contador.
Quien no desee obtener una lectura política del el artículo enciclopédico transcrito, se equivoca.
Haberla, hayla.

martes, 14 de junio de 2011

Más 15 M








¿Lírico?, ¿Utópico?... Ambas cosas.
 Muchos creemos en la necesidad de la utopía, aunque otra vez sean "malos tiempos  para la lírica".

http://youtu.be/Vr9BTyug4FA



Lo que importa es que el 15 M ha sucedido y nos compromete a que siga sucediendo

domingo, 29 de mayo de 2011

15 M en Sol: INDIGNADOS, LA ASAMBLEA QUE NO CESA



Van a seguir. Estan organizados, son respetuosos con el procedimiento y el sistema asambleario, trabajan en comisiones, observan protocolos de funcionamiento, buscan el consenso y están abiertos a escuchar cualquier opinion que se manifieste "radicalmente en contra" de cualquier propuesta.

 Su práctica asamblearia no empezó anteayer y pertenecen a ese sector social y generacional que entendió que cosa es la democracia, son ellas y ellos distrubuyendo tareas comunes que no observan los rutinarios roles de género preestablecidos. Reclaman, a cualquiera que intervenga libremente en sus discusiones, una contención verbal y una concisión expositiva que consiga la eficacia del discurso.

Conocen los inconvenientes que para los comercios de la zona, presenta su permanente acampada, hablan con ellos y buscan acuerdos con la mayoría decididos a obtener su apoyo y ayuda. Son solidarios antes de reclamar solidaridad.
Están obteniendo la simpatía de personas  anónimas y personajes públicos exentos de prejuicios y tan convencidos como ellos de la necesidad de la utopía.
Se identifican y están intentando provocar la reflexión de los sectores sociales con conciencia crítica y motivación solidaria, democrática y pluralista.
Están elaborando sus propios signos de identidad, con sus gestos y sus actitudes corporales y mentales.

Son otros más de los que no se resignan con lo establecido y su movilización tiene derecho y sobre todo tiene razón y razones que expresan en pancartas, pasquines y carteles que compiten en creatividad y escasez de medios.
Son otros más, y solidariamente organizados, de los que han hecho de la necesidad virtud y de los que creen posible lo necesario.

Están en construcción. Colaboremos con ellos, muchos ya lo hacen.

Lo próximo es el compromiso.