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martes, 7 de febrero de 2012

Realidad, veracidad y manipulación



                    Realidad, veracidad y manipulación

 La "desaparición" de Trotsky

Que la irrupción de la fotografía en el arte y la práctica, sea o no artística, de la reproducción de  imágenes supuso un punto de inflexión en la duplicación de la realidad es un hecho, por histórico, sobradamente conocido. La imagen en movimiento, proyectada sobre una pantalla, añadió un capítulo, no cerrado todavía, en esta recreación del mundo de manera que el cine no ha cesado de buscar y encontrar caminos nuevos de expresión revestido ya de su condición de séptimo arte.
La fotografía tal y como se conoció hasta la aparición y utilización de las señales digitales, pasó por ser un trasunto de la realidad cuya representación fidedigna asumió en exclusiva.
Pero este reflejo en papel de la realidad la traicionó en muchas ocasiones y la manipulación de las imágenes fotográficas se puso al servicio, casi desde el principio, de los más variados intereses comerciales, publicitarios, políticos o propagandísticos.
No me estoy refiriendo al fotomontaje, práctica artística utilizada como arma por autores  como el alemán John Heartfield que, tras la subida de Hitler al poder, desarrolló una denuncia política con este recurso artístico ( o antiartístico, según se consideren las convicciones dadaístas de Heartfield). Me refiero a la manipulación y utilización fraudulenta de los originales fotográficos con fines espurios y en los que, por adición o supresión de imágenes, se falsea la realidad. Numerosos casos de retoque fotográfico han pasado a figurar como ejemplos clásicos de trucos mejor o peor intencionados. Stalin manda retocar la foto en la que antes aparecía Trotsky, caído en desgracia, con el ominoso fin de reescribir la historia; aseguran que la fotografía en la que Lee Harvey Oswald se exhibe con un rifle ha sido trucada sustituyendo la cabeza del personaje original por la del considerado asesino de Kennedy. Esta práctica que fue habitual en la desaparecida Unión Soviética no es desde luego exclusiva de este período y se remonta hasta los orígenes de la fotografía.



Artistas conceptuales como el fotógrafo norteamericano Duane Michals declaraban, el los años setenta del pasado siglo, que la fotografía, en ocasiones, miente, de manera que no era lícito considerarla siempre como un testigo fiable de la realidad sino como un procedimiento artístico. De esta manera se enlazaba con la famosa sentencia atribuida a Picasso acerca de que le arte es una mentira que nos acerca a la verdad lo cual parece otorgar patente de corso al arte para mentir tanto como sea necesario con el fin de alcanzar la verdad. El fin: el arte, justifica los medios: la mentira. Y la fotografía hace mucho tiempo que se considera un arte.
Soy escéptico ante este tipo de ocurrencias  que a fuerza de ser citadas, repetidas y reescritas adquieren rango enciclopédico almacenándose en los más variados compendios de frases célebres hasta quedar vacías de contenido.
Por un lado está, sigue estando, la verdad y por otro lado la mentira, lo difícil es tratar de establecer los límites de cada una y su territorio propio. En todo caso me estoy refiriendo a lo que se entiende por  artes plásticas y concretamente la pintura, el dibujo, la gráfica.
Si aceptamos que la fotografía ha quedado despojada de su condición de testigo documental de la realidad pasando a ser un procedimiento  artístico más, podemos convenir que ha quedado equiparada a la pintura, el dibujo, el grabado, el collage o a cualquier otro modo de representación y que tiene parejas oportunidades de mentir o de acercarse a una parte de la verdad.




Richard Estes.  Calle de París























¿Qué diferencia existe, entonces, entre un paisaje urbano pintado, por ejemplo, por el hiperrealista  norteamericano Richard Estes y la fotografía en la que se basa?. Últimamente el enfático y devaluado término hiperrealista se sustituye por el de fotorealista y de hecho, en ocasiones  ambas imágenes se exhiben juntas, la fotográfica y la pictórica. ¿Cuál de las dos miente? ¿Cuál de las dos es un  reflejo de la realidad? ¿Qué aspecto, esencia o cualidad de la realidad captura el ojo humano que no capte el objetivo de la cámara fotográfica?
¿Qué placer, qué emoción, qué verdad encontraban los viejos pintores plenairistas plantando su caballete frente a un paisaje iluminado por el ardiente sol del mediodía que no encuentren los fotógrafos de naturaleza en busca de tal o cual amanecer en la sabana africana?
Parece que es en el periodismo fotográfico donde la fotografía alcanza las mayores cotas de realidad y testigos de dicha realidad como Robert Capa en la Guerra Civil Española o Dorothea Lange con las terribles escenas de la gran depresión americana de 1929, dotan a la fotografía de un poder de convicción y realismo indiscutibles.

 Dorothea Lange. Los refugiados por la sequía de Oklahoma acampando junto a la carretera.

Robert Capa. Hemingway en el frente de Aragón con soldados republicanos 








Sin embargo se pueden encontrar las mismas cualidades  y el mismo carácter de reportaje en las acuarelas y dibujos realizados por el pintor norteamericano Andrew Wyeth en la granja del matrimonio Kuerner (hoy Lugar Histórico Nacional en EE.UU.) , reportaje realizado al grafito, a la acuarela y al temple por este cronista de la América rural. La colección se reunió en un volumen publicado en 1976 por su esposa Betsy James Wyeth. La misma verdad, parejo realismo se encuentra en ambos reportajes y ambos procedimientos.
Wyeth, Lange y  Capa, tres grandes artistas, reflejan en su trabajo la realidad con distintos procedimientos igualmente estéticos y éticos, igualmente verdaderos y documentales.



 Andrew Wyeth. De la colección "Wyeth at Kuerners"











Andrew Wyeth. Karl y Anna Kuerner. 


Andew Wyeth, De la colección Wyeth at Kuerners

Andrew Wyeth.  Manta militar

La emoción , la capacidad descriptiva, la narración dramática de hechos, retratos, paisajes y situaciones
tiene en estos tres casos semejante carga de realidad y de verdad.
Ambos procedimientos son también capaces de albergar, en  la materialización de sus imágenes, el truco, la apariencia, la levedad sin que tal aparición invalide su contenido. Es este contenido el que establece un diálogo con el espectador sin que sea absolutamente necesario comprender cabalmente todas las claves de un lenguaje cuyo conocimiento no resulta imprescindible para la comunicación interpersonal pues ésta se establece en ocasiones a través de la intuición alojada en las afueras de la razón.

Pero los procesos de digitalización  han venido a cambiar y simplificar peligrosamente las cosas y Photoshop ha "democratizado" la manipulación de imágenes  casi nunca en beneficio de la verdad y de la realidad. Casi siempre al servicio de una caprichosa banalización de la imagen cuando no al de un fácil y estandarizado "tratamiento"de la misma. La imagen fotográfica publicitaria, de la moda, comercial o pretendidamente artística adquiere, con este tratamiento digital, un alarmante nivel de impostura al que lamentablemente nos vamos acostumbrando sepultados bajo ese alud de estampas consuetudinarias de inmediata caducidad.

 La pintura, el dibujo sean o no "realistas" son , junto con la fotografía,  testimonio, transcripción e interpretación de esa cosa tan inaprensible que es la realidad. En el momento en que la fotografía renuncia a su condición de intérprete principal de esa realidad, a la  evidente veracidad de sus representaciones,  conviene recuperar el valor de la duda, el temblor inevitable  que caracteriza la búsqueda de la sinceridad a través del procedimiento manual que suele implicar un deseo de encontrar  esa parte de la verdad a la que es posible tener acceso.



















domingo, 13 de noviembre de 2011

Cambiar de cara







Renovarse o morir.
De tal manera y puesto que Blogger se empeña amablemente en ofrecer este nuevo diseño del blog, La habitación del Hipnal y un servidor se renuevan, porque para morirse ya habrá tiempo.
Pronto hará tres años que, con la inestimable colaboración de varios allegados, La Habitación está en La Red con lo que puede que ya fuera bueno arriesgarse. De esta manera, y como indica la imagen, me tiro a la piscina. Porque ya se ve que hay agua.
Por otro lado, la facilidad que ofrece Google para que cada usuario y visitante de la página la visualice a su gusto, me parece una estupenda idea que facilita, además, la localización de entradas antiguas con una rápida visión del conjunto según la opción elegida.

Desde esta entrada rogaría a los habituales que tuvieran a bien comentar acerca de este nuevo aspecto lo que me iría dando una idea de lo acertado o equivocado de esta decisión.
Gracias de antemano.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Alemania y Grecia






Los envíos múltiples de archivos, generalmente carentes de interés, son moneda corriente en la Red.
Sin embargo, estimo que este constituye una excepción.


CARTAS ABIERTAS APARECIDAS EN EL PERIÓDICO SEMANAL ALEMÁN “STERN”

Hace unos meses, aparece publicada una Carta Abierta dirigida a “Queridos griegos” por un ciudadano alemán de nombre Walter Wuellenweber, que como título llevaba :
Después que Alemania tuvo que salvar a los Bancos, ahora debe salvar también a Grecia.

Los griegos que primero han hecho alquimias con el Euro, ahora en vez de hacer economías, hacen huelgas.

Queridos griegos: desde 1981 pertenecemos a la misma familia.
Nosotros, los alemanes, hemos aportado como nadie otro al Fondo común, cerca de 200.000.000.000 euros, mientras que Grecia ha recibido cerca de 100 mil millones de esa suma, o sea la mayor suma per cápita que ningún otro pueblo de la UE.
Nunca ningún pueblo ayudó hasta ahora voluntariamente hasta este grado a otro y por tanto tiempo.
Son Uds sinceramente, los amigos más caros que tenemos.
El caso es que no solo Uds se engañan a sí mismos, sino que también a nosotros.
En esencia, Uds nunca demostraron ser merecedores de nuestro Euro. Desde su incorporación como moneda de Grecia, nunca lograron hasta ahora cumplir con los criterios de estabilidad.
Dentro de U.E. son el pueblo que gasta las mayores sumas en bienes de consumo.
Uds descubrieron la Democracia, entonces deben conocer que se gobierna a través de la voluntad del pueblo, quien finalmente tiene la responsabilidad. No digan entonces, que solo los políticos son responsables del desastre.
Nadie los obligó a evadir durante años impuestos, oponerse a cada política coherente para reducir el gasto público y nadie los obligó a elegir los gobernantes que han tenido y tienen.
Los griegos son quienes nos han mostrado el camino de la Democracia, de la Filosofía y de los primeros conocimientos de Economía Nacional.
Pero ahora nos muestran un camino equivocado. Y donde Uds ya han llegado, no va más allá!!

A la semana siguiente, STERN publica una Carta Abierta de un griego, dirigida a Wuellenweber:
Querido Walter, me llamo Georgios Psomás. Soy funcionario público y no “empleado público” como despectivamente, como insulto, se refieren a nosotros mis compatriotas y tus compatriotas..
Mi sueldo es de 1.000 euros. Por mes, eh? No vayas a pensar que son por día, como te quieren hacer creer en tu país. Fíjate que gano una cifra que ni siquiera es inferior en 1.000 euros a la tuya que es por varios miles.
Desde 1981, tienes razón, pertenecemos a la misma familia. Sólo que nosotros les hemos concedido en exclusividad a Uds un montón de privilegios, como ser los principales proveedores del pueblo griego de tecnología, armas, infraestructura (2 autopistas y dos grandes aeropuertos internacionales), telecomunicaciones, productos de consumo, autos, etc. Si me olvido de algo perdóname. Te señalo que dentro de la UE somos los mayores importadores de productos de consumo que elaboran las fábricas alemanas.
La verdad es que no hacemos responsables solo a nuestros políticos por el desastre de Grecia. Contribuyeron mucho algunas grandes empresas alemanas, las que pagaron enormes "comisiones" a nuestros políticos para asegurarse los contratos, para vendernos de todo, y unos cuantos submarinos fuera de servicio, que puestos en el mar, quedan tumbados de costado en el mar.
Yo sé que aún no das crédito a lo que escribo. Teneme paciencia, espera, lee toda la carta y si no llego a convencerte, te autorizo a que me eches de la Eurozona, ese lugar de la VERDAD, de la PROSPERIDAD, de la JUSTICIA y de lo CORRECTO.
Estimado Walter:
Pasó más de medio siglo desde que la 2da Guerra Mundial terminó, ES DECIR MÁS DE 50 AÑOS, desde la época en que Alemania debería haber saldado sus obligaciones con Grecia.
Estas deudas, QUE SOLO ALEMANIA hasta ahora se resiste a saldar con Grecia, (Bulgaria y Rumania han cumplido en pagar las indemnizaciones estipuladas), consisten en :
1. Una deuda de 80.000.000 de marcos alemanes por indemnizaciones, que quedó impaga desde la Primera Guerra Mundial
2. Deudas por diferencias de clearing, en el período entreguerras, que asciende hoy en 593.873.000 dólares USA.
3. Los préstamos obligados que contrajo el III Reich a nombre de Grecia durante la ocupación alemana, que ascendieron en 3,5 mil millones de dólares durante todo el período de ocupación.
4. Las reparaciones que debe Alemania a Grecia , por las confiscaciones , persecuciones, ejecuciones y destrucciones de pueblos enteros, rutas, puentes, líneas ferroviarias, puertos, que produjo el III Reich,y que según lo dictaminado por los tribunales aliados, asciende a 7,1 mil millones de dólares, de los cuales Grecia no vio un billete aún.
5. Las inmensurables reparaciones de Alemania por la muerte de 1.125.960 griegos (38.960 ejecutados, 12.000 muertos como daño colateral, 70.000 muertos en combate, 105.000 muertos en los campos de concentración en Alemania, 600.000 muertos de hambre, etc. etc.)
6. La tremenda e inmensurable ofensa moral ocasionada al pueblo griego y a los ideales humanísticos de la cultura griega.

Sé amigo Walter, que no te debe gustar para nada lo que te escribo. Lo lamento
Pero más me molesta lo que Alemania quiere hacer conmigo y con mis compatriotas.
Amigo Walter: en Grecia operan 130 empresas alemanas, dentro de las cuales se incluyen todos los colosos de la industria de tu país, las que tienen ganancias anuales de 6,5 mil millones de euros.
Muy pronto Walter, si la cosa sigue así, no podré comprar más productos alemanes, porque cada vez tengo menos dinero. Yo y mis compatriotas crecimos siempre con privaciones, lo vamos aguantar, no te hagas problema. Podemos vivir sin BMW, sin Mercedes, sin Opel, sin Skoda. Dejaremos de comprar productos de Lidl, de Praktiker, de IKEA.
Pero Uds, Walter, cómo se las van a arreglar con los desempleados que dejará esta situación que por ahí los obligue a bajar su standard de vida, sus autos lujosos, sus vacaciones al exterior, sus excursiones sexuales a Tailandia?
Uds (alemanes, suecos, holandeses, y restantes “compatriotas” de Eurozona) pretenden que nos vayamos de Europa, de la Eurozona y no sé también de donde más.
Creo firmemente que debemos hacerlo, para salvarnos de una Unión que es una banda de especuladores financieros, un equipo en el cual jugamos, si consumimos los productos que Uds ofrecen: préstamos, bienes industriales, bienes de consumo, obras faraónicas, etc.
Y finalmente Walter, debemos “arreglar” otro tema importante, ya que vosotros también, sois deudor de Grecia:
EXIGIMOS QUE NOS DEVUELVAN LA CIVILIZACIÓN QUE NOS ROBARON!!!
Queremos de vuelta a Grecia las inmortales obras de nuestros antepasados, que guardan en los museos de Berlín, de Munich, de París, de Roma y de Londres.
Y EXIJO QUE SEA AHORA!! Ya que si me muero de hambre, me quiero morir al lado de las obras de mis antepasados.
Cordialmente.
Georgios Psomás

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Rafael Cavestany, compositor.





El pasado viernes 26  de este octubre de 2018 y dentro del XX Festival de Música Contemporánea de Madrid, Rafael Cavestany estrenó cinco divertimentos interpretados por el Grupo de música contemporanea del RCSMM cuyos títulos hacen honor a su festivo nombre: Marcha a no se sabe dónde, Animales en un estanque de Neptuno, al sur, Animales en un estanque de Neptuno, al oeste, Beethoven haciendo el pino y Vuelta al Mundo en 80 compases.
Su autor señaló en una breve presentación que se trataba de algo "completamente tonal" (me dio la sensación que se disculpaba por esta momentánea traición al atonalismo que profesa).

Hacía tiempo que yo no me divertía tanto con la música de Rafael Cavestany.
Y esto viene a cuento por lo que sigue.

A la edad de diez años, más o menos, empecé a escuchar música. He escuchado desde entonces casi de todo. Desde la adolescente fascinación por Tchaikovsky, pasando por las arquitecturas sonoras de Bach y Haendel, hasta Paquita la del Barrio  ( ¡Me estás oyendo, inútil! ).
Quede consignado de esta manera que soy un ecléctico de nación.
Sucede que la primera vez que uno escucha las Variaciones Goldberg  siente la imperiosa necesidad de volverlas a escuchar una y otra vez. Obsesivamente. Y quedan ya impresas en los entresijos del cerebro para siempre. Antes de los dieciocho de mi edad, sin embargo, una momentánea obstrucción auditiva, de pronóstico menos grave, me impidió la atenta escucha de los Módulos de Luis de Pablo suprimiendo esa misma e imperiosa necesidad con lo cual mis entresijos cerebrales quedaron huérfanos de atonalismo. Es esta pues, una antigua carencia mía no por accidental y patológica menos lamentable.

A todas estas y en 1984, Rafael Cavestany reaparece en mi vida transformado en un compositor posmoderno (creo que de vanguardia) lo que me produce un pánico inicial solo superado por mi mencionado eclecticismo.
Ni corto ni perezoso este compositor, familiar tan cercano , me entrega la partitura de su primer Concierto uno para piano. Esta entrega la hace a grandes voces ( es muy expresivo) y en el recinto de la pequeña galería de arte donde estoy, a la sazón, exponiendo mis dibujos y grabados. Movido sin duda por un genético atavismo familiar acudo entonces a mi amigo Javier López de Guereña solicitándole que, a cambio de un aguafuerte firmado y numerado, transcriba una parte de la música contenida en la mencionada partitura .
Semanas después y en mi estudio, le hago escuchar a Rafael Cavestany los compases iniciales de su Concierto uno para piano,  transcrito a golpe de sintetizador. Quedamos los dos presa de un emoción incontenible (ambos somos muy expresivos).
Al poco tiempo asistimos Begoña y yo al estreno de dicho concierto en Ibiza (hoy Eivissa), interpretado por  el pianista granadino Sebastián Mariné. Tras esta  primera audición, los entresijos de mi cerebro empiezan a experimentar el deseo de una segunda audición, de manera que el atonalismo va haciendo mella en aquellas neuronas mías tan huérfanas y la indispensable serotonina posmoderna va lubricando debidamente sus conexiones.
Ya solo me queda cerrar los ojos, emocionarme y pensar en Stravinsky cuyo cigarrillo, ardiendo en el extremo de una larga boquilla, diluye sus humos azules entre los enérgicos compases iniciales del Concierto uno para piano de Rafael Cavestany.

Desde aquellos no tan lejanos años Rafael Cavestany viene  desarrollando una exitosa carrera de compositor posmoderno de vanguardia  desde la isla de Ibiza (hoy Eivissa) donde reside y trabaja.

El domingo dia 30 de octubre de 2011, en Madrid y en los Teatros del Canal, Rafael Cavestany estrena siete pequeñas piezas que titula Trío en cuestión. Se trata de siete composiciones con los que este autor se obstina en representar sus relaciones personales con algunas amistades y familiares.
Deseo expresar que compartimos el compositor y yo mismo una gran afición a los conflictos familiares en los cuales nos hemos ejercitado durante toda nuestra vida consciente.
Acudo al concierto ofrecido por el Cuarteto Areteia con la esperanza de que mis entresijos auditivos estén en disposición favorable a la atonalidad, sea o no posmoderna.
Me siento en una butaca lateral.
¿Cómo superar la necesidad de la melodía?, ¿con la razón?, ¿con el sentimiento?. Una es fría e implacable el otro veleidoso e inconstante.
En los inicios del Trío en cuestión, los dedos de la pianista Elena Aguado, a quien está dedicado, se deslizan vertiginosos sobre el teclado evidenciando la obstinación de este triálogo al que se refiere Rafael Cavestany para prefigurar musicalmente el desarrollo de sus personales conflictos familiares.
El final vuelve a conducir al principio cerrando el círculo de lo imposible.

Tan sugerentes son los títulos de las siete piezas de este Trío que he decidido unirlos a siete de algunas de mis últimas pinturas de pequeño formato. Sin la previa autorización del compositor, siguiendo los salvajes usos de la Red.

Creo que están acordes en tamaño e intensidad.
Y de esta manera sigo trialogando con Rafael Cavestany.




                      

                                                   ¿Y si trialogamos?



                               ¿Porqué tanto empeño?



                                  ¿Qué se siente?



                                    ¿Sigues buscándole?



                                      ¿Y tú quién eres?



                           ¿Pero tú, por qué vas ahí?


            
                            Te perdono, ¿me perdonas?