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sábado, 28 de enero de 2012

Años de oscuridad. Recordando a Thomas Bernhard

B
Thomas Bernhard


Hay años en los que uno no está para nada. No se interesa uno por casi nada y, de la misma manera, casi todo produce hartazgo y desengaño, sensaciones o emociones  éstas que se originan siempre tras un largo período de ávido interés por las cosas mientras se permanecía ignorante del engaño y las tinieblas en los  que realmente se vivía.
En las actuales circunstancias el inmenso flujo de información al que estamos sometidos actúa como un  potente anestésico el sueño de cuya razón vuelve a producir monstruos. Los monstruos de la recesión, el paro y la desesperanza en los que vive la gente en una sociedad que antes se consideraba feliz y privilegiada de vivir en ese inconsistente primer mundo.
No hay salida y todo va a peor cada día que amanece.

Pero en estas terribles circunstancias suelo refugiarme en los libros y la devota asiduidad con la que leo libros en busca de alguna complicidad que acompañe, o acaso atempere, mi hartazgo  de casi todo aquello en lo que había creído, me vuelve a llevar al lugar de la estantería donde descansan esos Maestros Antiguos del austríaco Thomas Bernhard.
Releo lo que me desconcertó hace más de veinte años, en aquellos años más claros en los que era yo, sin embargo, desconocedor de mi ignorancia.

Reger, crítico musical y social, trasunto de Bernhard, acude casi a diario a la Sala Bordone del Kunsthistorische Museum y sentado frente a "El hombre de la barba blanca" de Tintoretto, se enfrenta a los Maestros Antiguos y a casi todo el mundo que le rodea al que disecciona con una obsesión repetitiva que no deja títere con cabeza. Desde Durero hasta Rembrandt y Giorgione. Desde Velázquez a Lorenzo Lotto.
Un narrador-testigo se distancia en sus observaciones del personaje de Reger, trasunto de Bernhard para introducir otro punto de vista en el relato: (...) Al fin y al cabo  todos esos pintores no eran más que artistas del Estado completamente hipócritas, que atendieron el deseo de agradar de sus clientes, ni siquiera Rembrandt es una excepción, dice Reger,. Mire a Velázquez, nada más que arte de Estado, a Lotto a Giorgione, siempre sólo arte de Estado, lo mismo que que ese horrible protonazi y prenazi de Durero, que colocó a la Naturaleza sobre el lienzo y la asesinó(...) ese artista cincelador de Nuremberg (...) Los llamados Maestros Antiguos solo sirvieron siempre al Estado o a la Iglesia, lo que viene a ser lo mismo, así Reger una y otra vez, a un emperador o a un papa, a un duque o a un arzobispo. Así como el llamado hombre libre es una utopía, el llamado artista libre ha sido siempre una utopía, una locura, así Reger a menudo. Los artistas, los llamados grandes artistas, así Reger, pienso, son además los más faltos de escrúpulos de los hombres, mucho más faltos de escrúpulos aún que los políticos. Los artistas son los más hipócritas, todavía mucho más hipócritas que los políticos, así pues, los artistas del arte son todavía mucho más hipócritas que que los artistas del Estado, vuelvo a oír ahora a Reger. Ese arte, al fin y al cabo,se dirige siempre al todopoderoso y al poderoso y se aparta del mundo, así Reger a menudo, esa es su abyección. Miserable es ese arte y nada más(...)

Desde Goethe hasta Beethoven, desde Bach hasta Heidegger pasando por los guías de los museos y  desde las catedrales hasta los cantantes de lieder : (...) Entonces Beethoven me resulta insoportable (...) oigo su fracaso, veo su cabeza de marcha militar  (...) como al fin  y al cabo me resulta también insoportable ver a uno de esos cantantes con barriga o sin ella, destrozar el Viaje de invierno, sabe usted, porque un cantante de lieder, con frac y apoyado en un piano, cantando La corneja, me resulta siempre insoportable y ridículo, es de antemano una caricatura, no hay nada más ridículo (...) Los guías de los museos no son otra cosa que vanidosas máquinas de parlotear, que ellos mismos conectan mientras guían a un grupo a través del museo, esas máquinas parloteantes dicen siempre lo mismo, año tras año.(...)

  Y esto solo se refiere a los llamados Maestros Antiguos y a quienes los muestran en los museos o los admiran : (..)Va uno a la iglesia y la gente admira, va a un museo y la gente admira. Va a un concierto  y la gente admira, resulta repelente. La verdadera inteligencia no conoce la admiración, toma nota, respeta, estima eso es todo. La gente va a todas las iglesias y a todos los museos como con una mochila llena de admiración y por eso tiene siempre esos andares repulsivamente encorvados que realmente tienen todos en las iglesias y en los museos, dijo.


Y la prensa:
(...) Los periódicos ponen al descubierto y acusan y exageran naturalmente, pero lo anulan también todo enseguida de forma oportunista y de forma oportunista olvidan. Los periódicos son los que destapan y acosan y al mismo tiempo los que disimulan y encubren y sofocan en lo que a los crímenes y atrocidades políticas se refiere, así Reger.

El Vaticano, el papa y San Pedro de Roma:
La mayoría de los seres humanos, sin embargo, son incapaces de caricaturizar, lo contemplan todo hasta el final con terrible seriedad, dijo, y no se les ocurre la idea de hacer una caricatura, dijo. Van a una audiencia papal, dijo, y se toman en serio al papa y la audiencia, y de hecho durante toda su vida; ridículo, la historia de los papas no está más que llena de caricaturas, dijo. Naturalmente que San Pedro es grande, dijo, pero sin embargo ridículo. Entre en San Pedro y libérese por completo de los cientos y miles y millones de mentiras de la historia católica, no tendrá que esperar mucho y San Pedro entero le resultará ridículo. Vaya usted a una audiencia privada y espera al papa, y ya antes de que entre le parecerá ridículo y la verdad es que es realmente ridículo cuando entra con su túnica de seda pura de un blanco cursi.(...) Sabe usted, el papa católico está sentado como un muñeco trotamundos maquillado y astuto, bajo su campana de cristal a prueba de balas, rodeado de sus muñecos superiores e inferiores maquillados y astutos, qué repulsivamente ridículo(...)

Acerca de los austriacos:
(...) Al fin y al cabo el austriaco es francamente el encubridor de crímenes nato, dijo Reger, el austriaco encubre cualquier crimen, aunque sea el más innoble porque es al fin y al cabo, como queda dicho, la mosquita muerta oportunista nata. Durante decenios comenten nuestros ministros horrorosos crímenes y son encubiertos por esas mosquitas muertas oportunistas. Durante decenios engañan esos ministros criminalmente y son encubiertos por esas mosquitas muertas. Durante decenios mienten y engañan esos ministros austriacos y sin embargo son encubiertos por esas mosquitas muertas. Es ya un milagro que, de vez en cuando, se mande al diablo a alguno de esos ministros criminales y estafadores, dijo Reger, porque se le reprochan graves crímenes cometidos durante decenios, pero ya una semana después todo el asunto se ha olvidado, porque las mosquitas muertas han olvidado ese asunto. El que roba veinte chelines es perseguido y encarcelado por la justicia, el que estafa millones y millares de millones en su puesto de ministro es expulsado, en el mejor de los casos, con una pensión gigantesca y olvidado enseguida, así Reger. (...) Mientras que ese ministro hubiera debido ser acusado ante los tribunales y encarcelado, como corresponde a sus crímenes, puedo decir, durante toda su vida, disfruta de una pingüe pensión en su villa de Kahlenberg y nadie piensa ya en impedírselo. Lleva lo que se llama una vida disipada de ministro jubilado y cuando un día muera tendrá aún un entierro oficial y un mausoleo en el cementerio central, así Reger, junto a sus colegas ministros fallecidos antes que él, que fueron tan criminales como él.(...)

Y cómo no, la Justicia: 
(...) La justicia en Austria es hoy una justicia política, no independiente. La justicia austriaca de hoy se ha convertido realmente en una justicia política que es un peligro público, así Reger, sé lo que me digo, dijo. La justicia hace hoy causa común con la política, dijo Reger, solo tiene uno que ocuparse más de cerca de esa justicia católico-nacionalsocialista y estudiarla con la cabeza clara, así Reger.(...)

¿Qué hubiera escrito Bernhard, a través del inefable y atrabiliario Reger, acerca de "lo de  aquí" y "lo de ahora"?
¿Por qué la justicia española, a través del Tribunal Supremo se empeña en desacreditarse, en envilecerse a sí misma? Probablemente el atrabiliario Reger no se hubiera expresado con interrogantes, hubiera expresado la anterior pregunta de manera afirmativa, con esos obsesivos ritornellos que vuelven una y otra vez sobre la misma idea, tal y como escribía Bernhard.
Pero bueno, esto es tan solo una especulación. ¿No?

Como para confiar en la Justicia, en el Arte, como para creer en según qué profesionales de la política, de la Iglesia, como para mantener esperanzas acerca de la democracia...
Al cabo de más de veinte años de su muerte la lectura de Thomas Bernhard sigue siendo un revulsivo necesario en estos años de oscuridad.
Durante años yo también he intentado siempre escucharlo y leerlo y mirarlo todo totalmente y en fin, al final y ahora, me ha horrorizado todo. Por que hay años oscuros como estos en los que uno no está para nada. Puede que ni siquiera para releer a Thomas Bernhard. Pero lo he releído y, no sé por qué, pero me siento mejor. Puede que hasta menos hipócrita.




lunes, 31 de octubre de 2011

Grandes arquitecturas levantinas








Si, como indica la noticia aparecida hoy en Público, los edificios de Santiago Calatrava en Valencia hacen aguas, va a ser que se confirman mi opinión y mis temores acerca de la arquitectura organicista de este arquitecto.
Habrá que saber, por otro lado, si las aguas que hacen dichos edificios son aguas mayores o menores.
Porque no es lo mismo el resultado de unas u otras a efectos del público sobre el cual vayan a depositarse.
Se explica a continuación en la citada noticia que otro complejo del arquitecto sufre goteras (sic).
Es lógico, pues entiendo que el mencionado complejo de este señor, a juzgar por la fisonomía de sus obras, es sin duda de superioridad y estos delirios de grandeza suelen presentar goteras si bien lo hacen habitualmente en el inconsciente del autor.
El precio de las maquetas de este alarife levantino, las fantasías orgánicas de sus edificios y los orígenes antropomórficos de algunas de sus obras, tanto de arquitectura como de escultura, eran peligrosamente proclives a sufrir las humedades propias de su condición.
Afortunadamente para los madrileños, el bolígrafo móvil instalado en la Plaza de Castilla no ofrece peligro de filtraciones dañinas para el personal al no cobijar en su interior seres humanos.
Menos mal.







http://www.publico.es/espana/404257/los-edificios-de-calatrava-en-valencia-hacen-aguas




miércoles, 13 de julio de 2011

La opinión de Rafael Fraguas y Moncho Alpuente acerca de "Gángsters & Falleras"
























El pasado día 30 de junio mis amigos Moncho Alpuente y Rafael
 Fraguas tuvieron la amabilidad de ayudarme a presentar mi último libro "Gángsters & Falleras" en la librería de la Editorial Trama en la calle de Blanca de Navarra 6 en Madrid. Ninguna clase de pudor o falsa modestia debe evitar que publique en La Habitación del Hipnal los dos brillantes escritos que ambos me regalaron con su acostumbrada generosidad. Para eso están los amigos.


"Acudo a la presentación de este libro de Enrius con el vivo anhelo de brindarles una mirada propia, y espero que útil, sobre su última obra. Enrique Cavestany posee una de las personalidades artísticas y literarias más singulares de la vida madrileña: me desenvuelvo por el interior de la ciudad desde hace años y puedo dar fe de lo que les digo.. El libro que llega hoy a nuestras manos, "Gángsters & Falleras", revela el genio premonitorio de su autor. Mucho antes de que tal alianza entre lo delicuencial y lo pintoresco adquiriera el rango de realidad en la política levantina, en la profunda Murcia-Herzegovina y en la arena nacional, la intuición y el talento de Enrius ya adivinaban la inexorable configuración de su trama.
Debo decirles que tan certera intuición, tan diáfano talento de Enrius ni son casuales ni me sorprenden. Llevo años observando, entre conmovido y perplejo, la cantidad de información relevante que emerge de los dibujos y pinturas del autor que hoy nos convoca. Todo tiene significación. Les ofrezco mi interpretación sobre cómo actúa ese dispositivo de extracción informativa que él tan sabiamente emplea: a modo de un poderoso escáner, la pupila de Enrius, mucho antes de emitir órdenes plásticas a sus manos, repara en mil detalles y fragmentos que la realidad y la infrarrealidad le ofrecen.
Los retrae del hondón de su ancha mente y allí velozmente los coteja. Con una percepción asombrosa, al modo de un superdotado médium, se zambulle en los silos donde fermentan las imagenes que alimentan los sueños y que permanecen almacenadas por la memoria visual en críptica textura. Entonces él selecciona los componentes más relevantes de cuanto percibe. Únicamente personas dotadas de tal sensibilidad son capaces de destrenzar, con su desenvoltura, tan densa urdimbre. Luego, su magín hará aflorar sabiamente tan copioso ajuar al que, delicadamente, da forma con cuidadoso pulso, como mañoso artesano que es. Y lo hace de tal manera que cada pincelada o traza que surge de sus manos él la transforma en testimonio o documento en forma de perfil, viñeta o retrato, donde lo onírico segrega su jugosa pulpa e impregna de deseo la tinta y los esbozos con los que construye sus relatos. Luego los sazona con su erudición, introduce claves que incitan al veedor a descifrarlas y no se olvida nunca de verter unas gotas de humor muy suyo, con el que estigmatiza como nadie sabe hacerlo el absurdo, la prepotencia y la rutina, tres de los principales enemigos a los que se enfrenta a cada instante. Esta declinación hacia el humor recuerda a la pugna contra la "terribilitá" con la que Buonarroti lidiaba a diario, para amortiguar la gravedad de sus hallazgos perspectivos, salpicándolos así de de grutescos, ora deformes ora espantosos, que rebajaban la tensión creativa explícita en las obras del genio. Enrique percibe la entidad grave de muchos de sus hallazgos y premoniciones y los envuelve en su ironía balsámica mediante torsiones o figuraciones aparentemente caprichosas que, a simple vista, parecieran carecer de significado. La soltura que le brinda el conocimiento de las claves estilísticas y figurativas contemporáneas completa y perfecciona el resultado de su oficio.
Enrius es un creador. Mil ejemplos lo demuestran. ¿Quién no  recuerda su Mundo de los Oparvorulos, aquella exposición de marzo de 2004 en el Museo de América de la Ciudad Universitaria, un relato donde la realidad va por delante de sí misma, para convertirse, mediante un jugosísimo ejercicio de lenguaje, en una divertida crítica de la seudociencia decimonónica y del presunto saber burgués, tan represivo e inútil, tal cual aún hoy nos es transmitido?
¿Quién puede decir que desconoce su Madrid marítimo, el poema dibujado más bello que sobre esta ciudad quepa idear? :  ¿imaginan la Gran Vía surcada por "canalettones" a la veneciana o bien la estatua de Maria Cristina circundada por las aguas de un mar embravecido en la bifurcación de la calle Felipe IV, ya casi en el Retiro?
En su dimensión pública, el autor del libro que hoy presentamos ha demostrado ser siempre un hombre solidario : al frente de los artistas plásticos de Madrid protagoniza desde hace décadas la lucha por una dignificación profesional que el poder trata de hurtar a sus titulares desde que comenzara esta misma batalla el mismísimo Diego Velázquez. En su formación artística, Enrique ha bebido del empuje figurativo del Romanticismo; del imaginario surrealista más onírico; del culto matérico y maquinal acuñado por los futuristas e Marinetti y también y sobre todo, del conocimiento y del respeto profundo por las cosas y los objetos, del cual Ramón Gómez de la Serna vendría a ser el primer abanderado.
El rasgo más característico de las obras de Enrique es, a mi juicio, ese sentido indomable de la libertad con el que las troquela, el mismo que espolea su estro creador y le enfrenta de pechos contra el poder, la mediocridad y el egoísmo, en casi todas sus manifestaciones. Enrique, que tiene la suerte de haber contado siempre con Begoña, la compañera que todo hombre anhela tener a su lado, combate estos flagelos con su emprendimiento incesante, ideando proyectos transformadores, orientados a satisfacer un anhelo perenne por afirmar su sensibilidad frente a un mundo adverso ante el que se niega a hincar la rodilla y al que opone lo mejor de sus dibujos, de sus cuadros, el acíbar más sarcástico de sus relatos y la colosal artillería de su sarcasmo.
Con todas estas credenciales, ustedes saben ya que están ante el autor de una obra cuya lectura, con certeza, les va a deleitar. Por todo ello les invito a leer la obra de este hombre rebelde, carbonario, erudito y solidario: nuestro amigo Enrique."


                                         Rafael Fraguas
                                        
                                                                                                                    
                                         Contubernio de gángsters y falleras
                                         Conspiración feliz engendradora
                                         De una estirpe voraz y bullidora
                                         Del Turia aposentada en las riberas
                                         Ellos lucen sus trajes de mil rayas
                                         Que abultan sus pistolas sobaqueras
                                         O quizás marcan bulto sus carteras
                                         Que ellas suelen guardar entre las sayas
                                         Hoy se llevan los trajes de Milano
                                         Y de Forever Young, los amigotes
                                         Comparsas del Correa y el Bigotes
                                         Les visten y les nutren de su mano
                                         De ilicitanas damas sus señoras
                                         Cariátides barrocas imponentes
                                         Ataviadas con galas sorprendentes
                                         Desfilan a su lado cumplidoras
                                         Horizonte de luz y de Berlanga
                                         Con aroma de pólvora y de flores
                                         El Enrius le ha sacado los colores
                                         A esta mediterránea mojiganga
                                                                  




                                                                   MonchoAlpuente

jueves, 1 de julio de 2010

Bueno, no es para tanto.


FIGURACIÓN NARRATIVA
El Estudiante de Heidelberg. Acrílica /tabla. 81 x 122 cm


Declaraba hace unos años el filósofo Gustavo Bueno que los artistas somos , entre otras cosas, unos analfabetos políticos. Se refería sobre todo a los actores tanto de cine como de teatro y hacía estas declaraciones con ocasión de aquellas acciones y manifestaciones contra la última coalición guerrera que tales actores promovieron en contra también de los políticamente fenecidos Bush, Blair y Aznar.Como artista plástico no puedo por menos que sentirme igualmente aludido y formando parte de ese colectivo de iletrados,vándalos, torpes, zafios y catetos, voces conceptualmente homogéneas que este anciano materialista dedicó, en aquel momento, al antedicho colectivo.
Como tales declaraciones carecen de la actualidad necesaria para polemizar con tan irascible individuo las traigo a colación en esta entrada para considerar algunas cuestiones. En primer lugar comprobar cómo hasta los más conspicuos pensadores son capaces de propinar exabruptos no debidamente justificados y exudar gilipolleces en los medios de comunicación en los que suelen disfrutar de tribunas para expresarlas públicamente.
Considerar además que en España sólo se consiente un talento por persona de modo que si eres, por ejemplo, autor o actuante en una ocupación sea artística o no lo sea, no se te permite serlo en otra, considerando esta segunda como una simple afición que te inhabilita para emitir opiniones, para ponerlas en práctica y desde luego para intentar con ella ganarte la vida.
Es esta una idea recibida de la inteligencia del desaparecido Francisco Umbral con quien mantuve una breve pero fructífera relación profesional.
El mencionado Gustavo Bueno representó, con sus epítetos dedicados a los artistas,lo más granado de esa España intransigente, reduccionista y mezquina a la que me refiero, dictaminando que los artistas en general y los actores en particular, no estaban/estamos capacitados para manifestar opiniones políticas fuera de los escenarios, los platós o los talleres.
No siendo la pintura un medio de subversión, por mucho que se empeñaran en su momento los representantes de llamado realismo social,si es,a mi entender, un vehículo tan adecuado como otro para la narración.
Pasaron los tiempos en los que esta figuración narrativa fuera considerada abyecta por los puristas de la abstracción lírica, geométrica o expresionista.
Pasaron los tiempos en los que sólo se podía ser una cosa o la otra pero no las dos (o tres) a la vez y estamos en los que se piensa y se actúa en diversos escenarios, se escribe pintando, se pinta escribiendo, se armoniza con el claroscuro, se reflexiona con el dibujo sin que ninguna de estas actividades se considere contradictoria o metafórica, es decir un oxímoron.
Además, hoy para bien o para mal, internet con sus ilimitadas, al parecer, posibilidades ha dado al traste con todas estas detracciones, haciendo de cada "aficionado" un editor de "periódicos" y de cada diletante un autor
.
Blogueros somos y en el camino (cibernético) no encontraremos.

Bueno, por favor, déjenos en paz.

viernes, 9 de abril de 2010

Dieciseis jueces "Setze jutjes d´un jutjat menjen fetje d´un penjat"




Me van a perdonar (creo) los habituales comentaristas de este lugar, acostumbrados a otro tipo de asuntos que aquí se tratan, pero no me resisto a la tentación de publicar como entrada un comentario que acabo de incluír en el blog DUDAS RAZONABLES de mi sobrino uruguayo y corresponsal de La Habitación del Hipnal en Montevideo, Jorge Barreiro, referente a una burla que allá se ha escenificado por parte de una murga o charanga, similar a las de Cádiz, y que pone en solfa a los indígenas charrúas considerado, al parecer por algunos, como un tema políticamente incorrecto. Este editor de ustedes, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (va para EMILIO), decidió comentar algo acerca del muy controvertido asunto del juez Baltasar Garzón con lo cual dejo constancia de mi opinión también en casa.

Este es el comentario:

Hace mucho tiempo que me declaré situacionista,(desde los olvidados años sesenta) con lo cual las burlas aquí comentadas acerca de los charrúas por la murga Agárrate Catalina, que desde este hemisferio no tengo el gusto de conocer, me parecen tan lícitas como las que se refieren a toda clase de personajes, reales o imaginarios, republicanos o monárquicos. Tan lícita como las que ponen en solfa a gobiernos, mandatarios, Santidades, Beatitudes y marqueses latifundistas, o Grandes de España o Pares de Francia o…conspicuos representantes del poder judicial.
Dicho esto y dicho en este lugar que se llama Dudas Razonables, les ruego que me permitan una disgresión y la exposición de una duda que me parece más que razonable. Y Agárrense Catalinas porque la cosa tiene un carácter más universal de lo que ustedes puedan pensar.
¿No les parece una burla y burla sangrienta que, en estos dias y en España, se vaya a sentar en el banquillo de los acusados a un juez, acusado nada menos que de PREVARICAR, es decir dictar una sentencia a sabiendas de que es injusta,es decir lo peor que puede hacer un juez, por defender y reparar en lo posible a las víctimas del franquismo?
No es improbable que conozcan ustedes por la prensa que el juez español Baltasar Garzón va a ser, con toda probabilidad, excluído de la carrera judicial acusado de prevaricación por haber dado via libre a las acciones que se derivan de la llamada Ley de Memoria Histórica, es decir que los restos de los miles de asesinados durante y después de la Guerra Civil, puedan ser buscados, reconocidos, exhumados y recordados por sus hijos o nietos o bisnietos. Creo que no tengo que explicar aquí quién es el juez Garzón, ni aquí ni en Chile, ni en Argentina ni en el Reino Unido de la Gran Bretaña ni en los EE UU. Dudo que exista juez más controvertido por sus arriesgadas decisiones, sus acciones "al filo de lo imposible" y su constante presencia en los medios de difusión.
Dudo, como es natural, de los fundamentos jurídicos que van a hacer posible tan sorprendente decisión de la judicatura de este país, no puedo ni sé ni quiero entrar en lo que desconozco por completo.
La Ley de Memoria Historica entra en conflicto con la Ley de Amnistía que hizo posible en España la transición a la democracia, transición ejemplar por pacífica y consensuada pero llena de agujeros, de concesiones mutuas, de renuncias por una y otra parte y de…”dudas razonables”.
Obviando el hecho de que la denuncia contra el juez viene por parte de asociaciones tardofranquistas, señaladamente Falange Española(!!) pues en democracia cualquier ciudadano tiene ese derecho, esta va a ser la primera vez en la historia moderna que un magistrado en un Estado democrático va a ser sentado en el banquillo por intentar conseguir justicia y reparación para las víctimas de crímenes de genocidio durante la Guerra Civil Española que, como es sabido, no tienen fecha de caducidad, no prescriben.
Pero lo que se pone en cuestión es mucho más grave :
la propia Ley de Amnistía y por supuesto la credibilidad del Poder Judicial en un Estado de Derecho.
La polarización de la sociedad de este país mío, y en parte de ustedes, es de tal calibre por este insólito enjuiciamiento y en medio de escándalos de corrupción política de grandes proporciones que afectan nada menos que al principal partido de la oposición, que personalmente ,repito, no puedo manifestar mas que asombro por un lado, indignación por otro y sobre todo, repito, dudas razonables.
Lo dicho : Agárrense Catalinas que aquí se va armar la Marimorena


jueves, 9 de abril de 2009

Esta es la habitacion


ARCAS DE AGUA. Acuarela sobre papel pegado a tabla.70 x 100 cms. 2002


La habitación del Hipnal tiene dos puertas y un aljibe de oscuras aguas donde se reflejan las trayectorias de los planetas pintadas en el cielorraso. En las últimas horas del atardecer pueden verse, a través de una tercera puerta, escenas y objetos de otros lugares lejanos.
Sólo los más perspicaces suelen encontrar esa tercera puerta para abrirla con cuidado y dejar entrar la atmósfera de otro mundo.

miércoles, 8 de abril de 2009

Este es el lugar


No era posible seguir hablando de nuestro lugar sin que todos los amables seguidores tuvieran acceso a una visión lo más exacta posible de este peculiar espacio.
Aquí estamos algunos, otros estuvieron en distintas épocas, con mayor o menor fortuna.
Los que se fueron , lo reconocerán acaso con nostalgia o con esa mezcla de ansiedad y tristeza que produce el recuerdo reconstruído por la memoria.

Lady Helena


TÉRMINOS. Lady Helena.Acrílica sobre tabla.81 x 60 cms.1999.

Buscando un lugar donde alojarse, esta aristócrata suele salir al anochecer en busca de la tercera puerta de la habitación del Hipnal.Si consigue entrar, se sumerge en las oscuras aguas del aljibe lo que le permite conciliar el sueño con facilidad.
Es difícil verla en su configuración habitual.