martes, 13 de julio de 2010

Otra lapidación

Junto con los habituales envíos de AMNISTÍA INTERNACIONAL relacionados con parecidas o iguales tragedias cotidianas,envíos que son los únicos que siempre firmo,recibo hoy este de mi amigo Rafael Serra y del que es coautor. Solicitada la oportuna autorización, lo publico estando de acuerdo en todos sus términos, incluídos los epítetos.

LOS MUSULMANES EL ISLAM Y LA LAPIDACION (Claro está, a la mujer)

Mientras que nuestros queridos ¿invitados? musulmanes, se sorprenden por la falta de libertad de Occidente, por la que se les prohíbe el burka a sus mujeres, sus hermanos, sus primos, sus parientes embrutecidos por una religión primitiva y salvaje tratan así a las mujeres cuando no lo llevan en sus países. Desde aquí y desde ahora, me opongo al burka, al niqab, al velo y a las mezquitas. Me opongo porque no me merecen ningún respeto y porque los considero, responsables directos de tanto salvajismo y cobardía. Y tambien recuerdo a las mujeres musulmanas, que deben tomar una postura decididamente en contra de estos tarados, negándose a utilizar ningún símbolo mientras que sus hermanas, primas, y parientes, no tengan total libertad para vestir como quieran en todos los paises musulmanes. En segundo lugar, a los hombres musulmanes, por no forzar a gobiernos e instituciones de todo tipo para encerrar a todos estos fanáticos gregarios. Y en tercer lugar, a todos los dirigentes islámicos que miran a otro lado, en lugar de repudiar a los que animan y promueven a estos actos y tratarlos de herejes. Esto no sucede en un continente perdido en la prehistoria,los varones asesinos usan sus móviles para grabar y poder despues presumir con los colegas su protagonismo en el asesinato bendecido. Esperemos que esta otra muerte bárbara, la pobre cría horrorozada, no siga siendo tan inútil como los millones de lapidaciones que han hecho estas bestias a lo largo de casi mil quinientos años de fanatismo, y que quede grabada en nuestra memoria, para que nadie olvide de qué clase de canallas se sirve el fanatismo musulman.


8 comentarios:

Enrius dijo...

Aquí ya no valen los argumentos que remiten a una necesaria separación entre La Iglesia y El Estado,para constituír una sociedad de seres humanos dignos de ese nombre, la separación imprescindible es la de los simplemente fanáticos (!) y los fanáticos que son ,además, asesinos y torturadores.
El gesto de uno de estos torturadores cubriendo "pudorosamente " las piernas de la víctima tras haber aplastado su cabeza con una enorme piedra, es una muestra de la insania mental y moral de estos monstruos y de quienes permiten o acuerdan estos actos.

Anónimo dijo...

ESCRITO POR SLAVA y publicado como Anónimo por error del sistema

Enrius, se bien de que se trata y me horrorizo,no puedo creer que existan seres o religiones tan abyectas, machistas( por ponerlo suave)salvajes, que te dan ganas de llorar, y lo peor es que lo filman con sus celulares,para que se les grabe bien en la memoria. A donde iremos a parar si, como anuncian, el mundo se volverá musulmán... Y que ambiguo que es el mundo islámico, con sus expresiones artísticas maravillosas y su civilizacion de antaño. Quizás antes no era todo tan brutal y se cernía su mundo a algo mas humano. Que ellos se entiendan, a mi ahora me duele el estómago, besos. gracias, porque no sirve abstraerse, aunque duela hay que divulgar aùn mas.

Peperice dijo...

DESPUÉS DE PRESENCIAR ESTE ASESINATO EN DIRECTO, QUE NADIE ME DIGA QUE DESPRECIAR EL ISLAM ES XENOFOBIA.
Y SIENTO QUE EL TONO HABITUAL DE ESTE HIPNAL SE HAYA VISTO SACUDIDO POR SEMEJANTE ATROCIDAD.

Enrius dijo...

Bienvenido Peperice, como comentarista. De acuerdo con tu observación.Por completo de acuerdo.
De vez en cuando conviene alterar el tono habitual de este espacio para tomar contacto con una parte de la realidad y difundir tragedias como ésta.
Abrazos y gracias por tu comentario

Iris dijo...

No vale de nada rezar 5 veces al día, ayunar durante un mes y dar diezmo a los necesitados para agradar a tu Dios, si asesinas a tus mujeres con saña, alevosía y desprecio, escudándote en un pedazo de papel que llamas "Libro Sagrado" y en nombre del cual sólo sabes repartir odio y miseria.

Enrius dijo...

De acuerdo Iris,en nombre de diversos dioses, todos ellos inexistentes, se han cometido y se cometen las mayores bestialidades que han sido y son propias de cualquier clase de religión.
El islamismo no constituye excepción sino que , hoy en día,protagoniza casi en exclusiva estos execrables crimenes. Eso sí, rezando devotamente, sus adeptos, cinco veces al día a un dios que , por lo visto promueve este horror por medio de su profeta.

Una mujer islámica dijo...

Aunque pertenezco al taller de lectura que últimamente aparece en la entrada sobre la novela de Dos Passos he sido invitada por Enrius a ver este terrible video y a leer sus comentarios sobre el Islam. Hombres.
Yo sólo veo hombres inculcándonos su testamento a golpes y a sangre, la interpretación de su testamento de hombres, de la inflexibilidad asesina de un mundo para los hombres. Usted nos hace cómplices a las mujeres islámicas de esos hombres y de sus leyes brutales, y me lo dice a mí que trabajo denodadamente para que los musulmanes aprendamos a ser respetuosos con la humanidad, a mí que tengo que vivir desde que era niña en un país extraño porque en el mío sería víctima de los hombres de mi país (gracias a que mi padre y mi madre, islámicos, decidieron que había que huir de allí y tener a sus hijos fuera de su tierra). Es como si hiciera usted responsable al recientemente fallecido, Marcelino Camacho, de las atrocidades del franquismo. ¿Las hubo?, ¿no? O a los alemanes de las de Hitler o el III Reich. O a los norteamericanos todos del genocidio vietnamita o irakí (sólo por poner dos ejemplos de sus genocidios). ¿Y qué me dice de la historia del cristianismo? ¡Con qué perversa ingenuidad ve usted la paja en el ojo ajeno! Piense en las barbaries colonialistas (siglos de horror), en sus sacerdotes occidentales(millones de niños horrorizados, abusados física o mentalmente), en sus industriales y hombres de negocios (robándonos para que ustedes puedan tener lo que hoy tienen). La civilización occidental es la que ha hecho mayor daño a la humanidad entera, y entre ella están las mujeres, incluso sus pobres mujeres. ¿Sabe cuál es el número real de las mujeres torturadas por sus padres, sus maridos, sus hermanos, o incluso por sus hijos en este país que es ahora también el mío? ¿Lo sabe o lo imagina? ¿Cuántas niñas abusadas por sus familiares? Parece que la lapidación está muy arriba entre las cosas que le horrorizan. A mí me sucede igual, también me horroriza. No crea que no.
Yo pertenezco al movimiento feminista internacional y usted es un hombre civilizado con muy mala memoria. ¿Es igual usted que el que firma Slava que no puede ni siquiera imaginar que fuera de su mundo existan tantos seres abyectos? O como Peperice el xenófobo equivocado.
Hombres.

Enrius dijo...

Estimada "mujer islámica":
Espero haber suprimido su comentario, equivocadamente repetido, según sus deseos.
En primer lugar, pues creo que en dicho comentario se dirige usted a mí, yo no la hago cómplice de nada y menos de las leyes brutales de los hombres sean de la creencia que sea.
Para su conocimiento, Slava e Irislis son dos mujeres, no islámicas y, al menos de la primera, tengo la seguridad que no feminista; de sus opiniones ,como es obvio, son ellas las únicas responsables.
Su furibundo comentario no me impide la comprensión del mismo y la coincidencia con algunas de sus afirmaciones y preguntas, de la misma manera que su pertenencia al movimiento feminista internacional no la autoriza a calificar de esa manera mi memoria, que es tan civilizada como excelente.
En esta entrada se muestra una lapidación y a este terrible suceso hacen referencia, con mayor o menor fortuna, los diversos comentarios.
Su inclusión de la palabra Hombres es machista, prejuiciosa y despectiva, debería evitarla pues insinúa lo que no dice.
Escribo, pinto y vivo desde el punto de vista no religioso, no creyente y voluntariamente separado de la Iglesia Católica bajo cuyo ignominiosa égira nací y fuí bautizado.
Esto hace de mí un apóstata, condición recién adquirida y con la que me encuentro más coherente.
En mi opinión, cualquier intento de reivindicación de los derechos de las mujeres relacionado con las lecturas alternativas de los "Libros Sagrados" es una lamentable pérdida de tiempo y esfuerzo lo que no impide que respetando a las personas, mujeres u hombres que profesen determinadas creencias, no respete yo en absoluto dichas creencias.
No confundo el islamismo con el fundamentalismo islámico ni el cristianismo con el integrismo; es por ir perfilándome.
No dudo que exista un islamismo progresista y tampoco de que exista un cristianismo republicano, lo que sucede, a mi entender, es que sustantivamente se refieren a una metafísica más que dudosa.
Efectivamente, como nos recordaban hace muy poco,las manifestaciones del filósofo andalusí Averroes anunciaba ya en el primer milenio, la ruina de las sociedades musulmanas a causa de la exclusión de las mujeres, mostrando un protofeminismo temprano.
En eso avantajaba a Pablo de Tarso cuyas opiniones acerca de las mujeres y su ubicación en las asambleas, eran mas bien lamentables.
¿Cree usted de veras que mi memoria no me permite tener presente los atroces asesinatos de mujeres , concretamente en España, a los que asistimos a diario?
¿Cree usted que mi condición de hombre me convierte en un imbécil?
Ni soy ingenuo ni soy perverso, en el ojo ajeno, si se refiere al ojo islámico, veo el horror del fanatismo, lo mismo que usted, a quien no tacho de igenua por su condición de feminista.
La afirmación de que la civilización occidental es la que ha hecho mayor daño a la humanidad entera es absolutamente gratuita pero su puesta en cuestión, convendrá usted conmigo, no cabe en los límites de este comentario.
Pero haberla, haila.
La comparación que hace usted , mencionando al desaparecido Marcelino Camacho, es un dislate
que seguramente lamentrá haber escrito. No viene a cuento. Con respecto a la complicidad del pueblo alemán con los crímenes del nazismo hay mucha literatura, mucho ensayo y mucha controversia desde hace años en Alemania. Pero tampoco es este lugar de discusión para tan espinoso asunto.
Resumiendo: Soy hombre, con cuya condición me siento razonablemente a gusto. En mi condición y cargando con las limitaciones de mi género, estoy cercano a las reivindicaciones de las mujeres sean islámicas o cristianas o agnósticas.
No creo en dogmas ni en libros sagrados ni en el más allá.
Creo con el inolvidable Ramón Gomez de la Serna que el hombre que mata a su mujer y luego se suicida, debería invertir el orden de sus actos, primero suicidarse y luego matar a su mujer...