martes, 19 de enero de 2010

Vindicación de un pedante


Posible configuración del Aleph. Escala doble del natural, imagen digital sobre papel japonés. 2010

Discutía anoche mismo con dos amigos que se mostraron poco entusiasmados por recordar a Borges, por quien siempre he sentido puede que irreflexiva devoción,y me sorprendió su desapego por la memoria del escritor cuyas obras completas estoy empeñado en releer, espero que con más provecho que en mis años de lejana juventud.
Tras esta manifestación de desamor por parte de mis interlocutores decidí guardar silencio y reservar para esta entrada aquello que pretendía aportar en la conversación, aunque no es mi deseo ni mi dedicación la glosa innecesaria de quien considero el ciego más visionario de los que puedo recordar.
Releyendo, como digo,su famoso relato El Aleph, que da nombre a una de sus muchas colecciones de relatos que Borges suele llamar notas, entre la ficción y la realidad, encontré otra vez un personaje que reconocí inmediatamente como ese ejemplar de pedante y mediocre autor de pomposas composiciones literarias que, finalmente, es premiado (en el relato de Borges) en el Nacional de Literatura. Otro amigo me convenció hace años de que para tener eso que se llama éxito era imprescindible, a su entender, ser algo mediocre y aportaba como piezas de convicción una serie de nombres cuya trayectoria y proyección pública eran ejemplo indiscutible de tal mediocridad.
Carlos Argentino Daneri, el personaje del relato de Borges, es uno de esos imbéciles que tan fácilmente encuentra uno en la vida real y el luminoso autor porteño escribe, refiriédose a él, frases que no me resisto a transcribir.

"Me releyó después, cuatro o cinco páginas del poema. Las había corregido según un depravado principio de ostentación verbal: donde antes escribió azulado, ahora abundaba en azulino, azulenco y hasta azulillo.
La palabra lechoso no era lo bastante fea para él; en la impetuosa descripción de un lavadero de lanas,prefería lactario, lacticinoso, lactescente, lechal..."


Pero resulta que es precisamente este tontucio quien propone al sorprendido Borges la bajada al oscuro sótano donde podrá conseguir la visión del Aleph.

"(...)Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto(era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio en la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Fray Bentos, vi racimos, nieve, vetas de metal, vapor de agua...."
Inútil seguir con la interminable frase, léanlo ustedes.
¿Nos mentiría un ciego acerca de tales visiones? ¿No resultará rigurosamente cierta la existencia y periódica aparición del Aleph en según qué sótanos?
Pero lo más doloroso es que, a veces, hay que agradecer a algún idiota destinado al éxito que nos abra los ojos hacia los maravilloso, que nos muestre dónde y cómo se puede llegar a la visión de lo imposible.
De modo que resuelvo titular de tal manera esta entrada ya que otra de las acepciones del epíteto que le dedico es la de : Maestro que enseñaba la gramática a domicilio.

49 comentarios:

Uno de los contertulios de anoche dijo...

Uno de estos amigos que hablaba anoche de Borges contigo, y que te lee aquí a hurtadillas -pues no hay forma de hacerlo de otro modo frente a esta cosa-, también se dejó algo por decir a propósito de la falta de entusiasmo que le provoca ahora este escritor que decía ser de tantos lugares que terminó por ser de Buenos Aires irremediablemente.
Es casi seguro que Borges vino a este mundo con la vida ya vivida, por eso su tedio al recomenzarla otra vez, sabiendo el final y los finales de todo lo que viviría. También quizá por eso fue tan exhibicionista de su propia ceguera, la del sentido de la vista, no de las otras cegueras que padeció y de las que no se apercibió en absoluto, de la misma manera que no echa en falta el delfín la capacidad de volar de otros seres. Su ceguera, a la que aludes un par de veces en la entradilla, no fue repentina, sino anunciada, como la Milton, su casi paisano, y por tanto prevenida dos veces, una por haber vivido ya la vida y otra por volver a vivirla exactamente igual que la anterior. Por eso, sabiendo que los colores negros, que perfilan infinitamente las cosas, se volverían grises y los rojos pardos, poco a poco pero sin vuelta atrás, sólo comentó alguna vez en su segunda vida la importancia de los colores y de las pasiones irreflexivas, acercándose sólo a lo que refulgía o brillaba, como si sólo en lo repentino hubiera vida y en lo mortecino muerte y podredumbre.
También podría ser por esta incapacidad para apercibirse de los infinitos tonos terciarios y sus combinaciones por lo que su literatura, a mi entender, resulta tacaña. Así, su Historia Universal de la Infamia, parece más bien, un brillante prólogo de una Historia Universal de la Infamia por hacer. Y que nunca hizo. Entre las cosas que también se me olvidó mencionar anoche a propósito de la falta de entusiasmo que me provoca Jorge Luis Borges, mencionaré ahora la enorme decepción que me invade cuando descubro en un cuento suyo otro olvidado de la ingente literatura eslava y que me llegó por casualidad. No en vano, y quizá porque nunca daba Borges una puntada sin hilo, escribió tanto sobre libros y sobre autores de libros que, como Pierre Menard, sólo reescribían o reinterpretaban lo leído.
En fin, como tiempo habrá para divagar sobre el autor de autores, dejo en este punto mi comentario, por si pudiera provocar al otro contertulio que nos acompañaba anoche, y a ti mismo y a otros insospechados.

Enrius dijo...

Estimado contertulio de anoche mismo:
En primer lugar celebro que me leas a hurtadillas y espero, sin demasiada convicción, que no seas el único. El hecho de ir comprobando, noche tras noche, tu sensatez me hace lamentar no obstante, tu falta de entusiasmo por Borges pero afortunadamente dicho entusiasmo no es obligatorio y está acaso reservado a espíritus irreflexivos como el mío.
Borges es un seductor, un jugador de ventaja capaz de enredarnos en los más exquisitos sofismas hasta conseguir que esas mentes atolondradas como la que me acabo de atribuír, no manifestemos el menor interés en descubrir sus argucias para hacernos creer verdadero lo que es falso. Se trata de un mago y no hay cosa más tonta que intentar descubrir los trucos, eso sí que decepciona.
No sé a cuál de los Borges te refieres cuando escribes acerca del que no se apercibió de sus otras cegueras. Como él mismo escribe, es al otro Borges a quien le ocurren las cosas mientras él camina por Buenos Aires con el fervor que luego describe.
Tiene, a mi entender, la maravillosa capacidad de vivir otras vidas desde el hexagonal interior de la infinita biblioteca de Babel.
Seguro que sí, sólo en lo repentino hay vida y en lo mortecino, claro, muerte. Porque los que vivimos a golpes (aunque ya nos dejen decir que somos quien somos), no podemos verlo de otra forma. A quien dio ejemplo de austeridad en el ejercicio de la palabre escrita yo no le llamaría tacaño, no es propio de tu sensatez. Después de haber leído a Borges, dice Mauriac, ya no somos los mismos, somos más inteligentes y tenemos más corazón.
¿Decepción por encontrar en un cuento suyo otro de la ingente literatura eslava?. No merece la pena.
¿También decepcionado por encontrar en El Bosco o en Brueghel lo que luego ves en Dalí, en Dorotea Tanning o en Yves Tanguy?
La creación artística, como la vida misma, es cosa circular y recurrente, no hay de qué lamentarse.
En un lugar eterno como la biblioteca de Babel no sería imposible que un lector o bibliotecario imperfecto como Borges encontrara centenares o miles de coincidencias y aprovechara para escribir su propia coincidencia con la del otro Borges en ese constante juego de espejos. De ahí a sufrir decepción, acaso causada por lo que en tu comentario parece el lamento por un posible plagio, hay un abismo, el mismo que nos produce el vértigo de esa imposible pero real Biblioteca.
Borges no era "irremediablemente" de Buenos Aires,lo
era "irrenunciablemente" porque, entre otras cosas, es en esa incomprensible y maravillosa ciudad en donde Octavio Paz sitúa la biblioteca de Babel. Quienes hemos tenido la ocasión de pasear por las librerías de Corrientes o Santa Fe, a altas horas de la madrugada, ojeando y hojeando libros, damos testimonio de ello.
La polémica da para más, ya lo sabes.
Agradezco tu colaboración en este raro lugar.

Uno... dijo...

No digo que me decepcione Dalí reinterpretando al Bosco, es un decir, digo que no sé admirarme, ni disfrutar, de que Borges pinte Las meninas tal cual fueron pintadas por don Diego y que, además, para no mancharse, juegue a que las pinte Menard, y que sólo él, Borges, visite el taller de Ür en el que Menard trabaja, porque esté vedado ese lugar para los mortales, excepto para él; y que hable lenguas ignotas en la intimidad pero renuncie a practicarlas en presencia de un experto. Es decir, no sé admirar a los venerables fantasmas, que hablando el castellano con tanta personalidad se enjuaguen con el anglo y el sánscrito porteño epatando a los xeneizes que todo lo sobreentienden, pero no.

Los seres extremófilos que viven en lo mortecino no son de interés para Borges, pero sólo porque no los ve. Esa es una de las cegueras suyas a las que aludía. Pero como esto no es un prólogo de nada, no me extiendo en las otras cegueras que percibo, pero que podría enumerar a nada que esto se prolongase en otras contestaciones sucesivas.

Pero, ya puestos a defender en esta tertulia virtual mis incómodas razones contra Borges, he de reconocer que lo que me ringla -que decían en mi pueblo para anunciar que se rendían definitivamente ante la adversidad puntual- es su venerable impertinencia. Adoraba Borges eso de Borges contra el mundo. Allá el mundo.
Como apuntaba en mi primer escrito, el Borges que hemos conocido no es sino la continuación repetida punto por punto del que ya vivió antes de que lo conociéramos, por eso fue viejo siempre, porque la vida que le conocimos empezó con setenta años cumplidos, que fue cuando murió por primera vez. Primero vivieron él y su sombra, e inmediatamente después, su sombra y él.
Borges era un vampiro con los días contados. Sabiendo esto, su segunda vida la empleó en corregir lo que escribió en la primera. Fue muy duro consigo mismo, por eso dejó una obra tan escasa, según mi entender, para alguien de más de 150 años cumplidos entre leer y escribir, y tan insulsa al traducirse a cualquier idioma, pues él que creía pensar en casi todos tuvo que traducirse con decepción de sí mismo, ya que el castellano argentino tiene los bucles del castellano español y nos del anglo, ni el sajón, ni el alemán, ni el arameo, y dicho lo suyo en cualquier otro idioma no daba no ya para el Nobel, sino que tampoco rendía para los que no sabían leer en cualquiera de los dialectales españoles, ni había traductores a su nivel.
Su epígono más lamentable, Kodama, se arrancaba con alguna frecuencia en un griego clásico de bachiller, a nada que le dejaran, no sé si porque pensaba que ella también podría imitar al maestro creyendo haber aprendido los trucos de su invención, resultando siempre en sus remedos el hazmerreír de los presentes, que enseguida se hacían ausentes, por respeto al viejo.

Hay que tener mucho talento, sin embargo, para ser Borges. Por eso no dejó discípulos ni traductores fieles. Nadie como él, nadie como el soñado y fantaseado Borges, ni siquiera él mismo.

Alicia dijo...

Lamentando tanto no estar en sus tertulias o, al menos haber podido asistir a esta en la mencionaron a Borges, he de decir, si me lo permiten, que estoy más del lado de Enrius que de la parte y razones de sus amigos. El que se dice Uno, ya que el otro nada dice aquí todavía, padece una cierta decepción del Borges que sin duda amó antes que ahora. Porque no se puede volver contra lo que nos fue indiferente, sino contra lo que nos cautivó. Yo quería intervenir aquí sólo por rescatar un poema de Borges escrito o publicado para el libro "El oro de los tigres", en 1972, cuando contaba ya con 73 años y parece estaba haciendo inventario de su obra o, como él mismo diría, de la vida perdida de Borges.
El poema lo tituló "Lo perdido", y dice así:
¿Dónde estará mi vida, la que pudo
Haber sido y no fue, la venturosa
O la de triste horror, esa otra cosa
Que pudo ser la espada o el escudo
Y que no fue? ¿Dónde estará el perdido
Antepasado persa o el noruego,
Dónde el azar de no quedarme ciego,
Dónde el ancla y el mar, dónde el olvido
De ser quien soy? ¿Dónde estará la pura
Noche que al rudo labrador confía
El iletrado y laborioso día,
Según lo quiere la literatura?
Pienso también en esa compañera
Que me esperaba, y que tal vez me espera.

Hace ya muchos años que lo leí por primera vez, y aún, al llegar a los dos últimos versos, lloro en silencio y corro a refugiarme en el hombro de la que me ama.

Enrius dijo...

Estimado Uno
Los Simbolistas eran raros, dispersos, de calaña muy diversa, oscuros como Odilon Redon o aparentemente puros y elementales como Van Gogh. Esto por mencionar a pintores en cuyo entorno me siento más seguro, pero ni siquiera con quien más disfruto de entre los escritores de este jaez, Charles Baudelaire, fue capaz de la inconcebible empresa de reescribir ni el Quijote como Pierre Menard ni hacer pasar por suyo el Cementerio Marino de Valéry.
Para hacer estas cosas hay que ser uno u otro Borges.
Con respecto al posible estado de sorpresa o epatamiento de los xeneizes, lo lamento pero no sé muy bien si, como dices, lo sobreentienden todo y además no me interesa tanto el fútbol.
Coincido contigo en que hay que tener mucho talento para ser Borges de modo que como yo no lo tengo, me contento con ser a veces Enrius y otras Don Selenio Telfeusa del Río, de quien ya hablaremos en otra ocasión, pero que fue capaz de hacer suyos los Anales de Don Alonso Ublile (palabra por palabra). Sin el menor pudor.
Esto lo sabía, antes de fallecer de hidropesía (bebía demasiado) la señora baronesa de Bacourt (en cuyos vendredis inolvidables tuve el honor de conocer al llorado marino madrileño).
Sigamos con esto hasta donde seamos capaces.

Uno dijo...

He buscado y vuelto a leer con placer el magnífico poema de Borges que esta doña Alicia nos envía y a la que debes conocer muy bien, Enrius, ya que la nombras como Chari en un juego de indentidades que no acabo de entender aunque supongo que ella sí.
Este comentario me obliga a desvelar que en esta tertulia virtual, prolongación de otra reciente y real en "lo de Pedro", en el Estar sólo éramos los que estábamos, es decir: Enrius, el Uno y el Otro, y nada de lo que no se refiriera a Borges, su enormidad o su fantasmagoría, debieran conocer los que en secreto, por timidez o abuso, participan ahora con su presencia -presentida pero inconfirmada-, en esta otra. Así que el juego de la tal Chari que es Alicia debe resultar cosa extraña a los contertulios y creo yo no se debieran mezclar los juegos y conocimientos personales para lograr sujetar a los que estén en donde estamos ahora, en Borges. Alicia se nos presenta como Alicia y Enrius introduce una variante de poder al nombrarla de otra manera, desorientando probablemente al Otro y a los presuntos desconocidos.

Yendo ahora al mantenimiento de mis protestas (única razón de mi existencia en este "lo de Enrius") contra el polipatriota políglota, lector de innumerables libros y autor en número exiguo de pequeños grandes libros:
El poema Lo perdido pertenece efectivamente al sexto libro de poemas entregado por Borges para su edición en 1972, que siguió al magnífico Elogio de la sombra, de 1969, y precedió a La rosa profunda, editado en 1975, y a La moneda de hierro, 1976, último libro de poemas de Borges (consultado el libro: Jorge Luis Borges, Obra poética. 1923-1976. Editado por Alianza Tres. Emecé, 1979; al que tantas vueltas he dado en los últimos treinta años favorecido por lo corto del recorrido y lo deleitoso de sus empinadas cuestas). Entre los once libros de poemas, empezando por Fervor de Buenos Aires, 1923, no se llegan a reunir 500 páginas, aun contando con los prólogos e índices, siendo también éstos escuetos no fuera a resultar que lo que no se llenara con versos lo hiciera el autor con explicaciones.
Y es precisamente en sus explicaciones donde he ido encontrando yo ese cierto rencor con el que me manifiesto, que incluso a veces podría convertirse en envidia (eso que Enrius odia y exzorciza en vade retros), o frivolidad inconsciente de escritor mediocre.
Como el lugar no da para más sólo añadiré dos cosas, una: que entre Borges y Pla, por ejemplo, se reúnen todas las iniquidades que los escritores en lengua castellana pueden recopilar, y entiéndase que Borges pensaba en anglo o islandés antiguo, aunque escribiera en castellano argentino y Pla pensara, es un decir, y escribiera (más de 25.000 páginas) en catalán.
La otra se refiere al final del prólogo escrito por Borges para la despedida de su obra poética: "...Puedo, en fin, entregarme al culto de los mayores y a ese otro culto que ilumina mi ocaso: la germanística de Inglaterra y de Islandia... (...) ...Me sé del todo indigno de opinar en materia política, pero tal vez me sea perdonado añadir que descreo de la democracia, ese curioso abuso de la estadística".

Por reírme de mí mismo, añadiré que a veces sospecho que lo único que me pasa a mí con Borges es lo que al niño al que se le ha acabado de pronto el flan, y llora desconsoladamente reprochándole a su mamá que el de su hermanito era mucho más grande.

Espero que estas bobadas mías animen a los contertulios a publicar las suyas.

Uno dijo...

¡Ah!, se me olvidaba aclarar que xeneize es simplemente genovés en el dialectal italiano de Génova y que por tales se conocía los italianos genoveses marineros del barrio del puerto de Boca que años más tarde fundaron un equipo de fútbol cuyos seguidores fanáticos reivindacaban su humilde procedencia xeneize frente a la pretendidamente británica de los seguidores del River Plate, a los que en un juego de palabras quizá excesivo quería adscribir a Borges.
Sobre el fingimiento del saber que los humildes practican por no humillarse ante el que reconocen superiores de clase podríamos hablar encontrándolo en Borges, que practicaba la filología y psicología del lenguaje por toda metafísica, según creo dijo Sábato (y si no lo dijo él, me lo quedo yo).

Alicia dijo...

Creo que el Uno no ha leído con atención lo que Enrius dice en el comentario que le reprocha sobre la confusión de nombres. No me llama Chari, sino que se refiere a mi amada:
-Ya sospechaba yo, querida Chari ("refiriéndose a ella, no a mí"),los delicados sentimientos de tus entresijos riojanos. Callada, discreta a veces, y escrutando por encima del hombro de Chari lo que escribe esa tu dama ("o sea, yo, Alicia") bajo la tenue luz de la tulipa blanca festoneada de latón.
Transcribiendo el poema de Borges te trancribes ("Alicia").
En esa tertulia -no te lamentes-fue como si estarías (tiempo verbal erróneo tan característico de los logroñeses y de Chari y que Enrius escribe a así como homenaje).
Sólo es eso, y si como supongo Uno es quien es, también él sabe quién es quién. Este Uno siempre tiene que andar poniendo puntos sobre las íes, es su destino. ¡Qué se le va a a hacer!

O dijo...

Vaya, veo que el hermano Enrius cambia el aspecto de nuestra publicidad de cabecera y explica qué y quiénes somos los que habitamos La Habitación del Hipnal. Yo llevaba tiempo sin aparecer por aquí porque pasaba de hablar de ese plasta de Borges ya que creo que la gracia estaba en hablar de él cuando vivía y no ahora cuando queda de él sólo su obra, que es lo menos interesante de Borges. Pero bueno, ya digo que paso de Borges.
Sin embargo me hubiera gustado que en la cabecera del Hipnal se indicara que a pensión completa sólo vivimos cuatro, a saber: Enrius, líder y guía, provisor y desprovisor, el que hace y deshace; el tío Florencio, que nunca dice nada, pero cuya gigantesca presencia es tan imprescindible como inevitable; Remedios, que cuida de la cocina -es un decir-, de la turbidez de la alberca que tanto gusta túrbida a Enrius, del mantenimiento del desastre del jardín de los cerezos secos y de las compras al detail, muy al detal, tan al detalle que por eso nunca se sirve aquí chimichurri y tienen que traerlo los visitantes; y ya me resulta raro que Enrius haya decidido hablar de ese condimento que tanto añoro en sitio tan principal como es la cabecera misma, el frontispicio del lugar. Por último, siempre en último lugar, estoy yo, recuperándome de lo mío muy poco a poco, con altos muy bajos y bajos muy altos.
Chari, Rosina, Alicia, Irislis y otras de allende los mares o de por aquí mismo, y algunos impertinentes venerables o casquivanos, se han pasado por aquí o siguen pasándose de vez en cuando, como éste Uno que es de los últimos en aparecer y que pertenece al círculo íntimo de mi hermano, o sea, un pedante que sólo habla para hacerlo de Jorge Luis, como si fuera un dandy de Villena (de la localidad, no del poeta o lo que sea el pollo).
No sé si Enrius gasta en publicidad porque nos va bien y hay que reinvertir, o porque nos va tan mal que hay que hacer algo. Sea como sea, aquí me quedo yo hasta que me echen, con chimichurri o sin él he de reconocer que voy mejor de lo mío. Abur.

Chari dijo...

Miren ustedes cómo se pone el señorito O cuando le tocan la casa.No sé cómo le aguanta ese santo varón,Enrius.Algo sé además de lo que nos barruntamos Alicia y yo.Me dice Alicia que yo también me aguantaría con las cosas de O si lo tuviera bajo mi protección,y puede que lleve razón.No voy a escribir mucho porque me canso cuando no lo hago por pasión,qué cosas,pero quería decir a Enrius que está muy bien lo que ha escrito para la tablilla de la recepción y que pronto iremos por ahí a verle.
Un beso a todos.
Rosina,hija,¿dónde andas?

Uno dijo...

Quiero ofrecer mis disculpas a las señoras que firman Chari y Alicia por mi confusión en los correos, y les rogaría las aceptaran pues me siento avergonzado de mi comportamiento.
De este O que me chista no quiero hablar mucho, sé de él por su hermano y protector y sólo puedo desearle que se restablezca cuanto antes de los males que padece. Y mire usted, O, lo que son las casualidades de la vida, resulta que de Villena es precisamente el Otro contertulio, el que no ha aparecido por aquí todavía, aunque estoy seguro que lo hará pronto. Así que qué ocasión desperdiciada para haberse vuelto a callar usted. Si pudiera, no lo dude, le compraría un sonajero de chimichurri y, si realmente los hubiera, no dude de que daré con él y se lo llevaré a La Habitación del Hipnal, para que se entretenga.

Con respecto a Borges espero otros comentarios para seguir con la postertulia del Hipnal.

Chari dijo...

Se las aceptamos encantadas,don Uno,no es fácil seguir estas publicaciones y es comprensible su error.
Un saludo,
Chari y Alicia.

Gastón dijo...

Querido Enrique:
Es halagador verse citado aunque sea veladamente y, sin embargo, me siento un poco incómodo que desveles los secretos tabenarios de ese casinillo para huérfanos del aburrimiento que es el Estar.
Sí, es cierto, creo que las tertulias de casino, como los secretos que guardan los viejos clubes londinense, no deben airearse jamás, son el patrimonio más acendrado de sus socios, y, en todo caso, quedan para los libros de memorias, de lo contrario no tendría mérito ninguno formar parte de un club o participar en nuestra distinguida tertulia, donde según discurren las cosas vamos a tener que pedir credenciales y títulos para admitir a los miembros, por más que el Estar y sus lunes sean el lugar más amparador del mundo para cualquier alma meláncolica de un tiempo cuando el hombre , por tener, tenía hasta porvenir.
Un abrazo remilgoso de tu amigo
Gastón.

O dijo...

No sé por qué si los contertulios han decidido ocultar su nombre, que a nadie importa sino a ellos, se descuelga este tal Gastón con el suyo, y precisamente hablando en su correo de indiscrecciones. Yo, que nada tengo que ver con la tertulia, entre otras cosas porque mi hermano no me lleva, ni allí ni a ninguna otra parte, me siento violentado. Ya no tiene remedio, pero habrá que ver qué personajes acuden a ese lugar y en qué estado. Luego dicen que si yo bebo de más...
Además este Gastón no dice ni mu de Borges, que es para lo que es este lugar en concreto, espero no insista por ahí el que se cree como inglés.
En la entrada en la que se habla del arte cataclísmico, exactamente la anterior a esta, dice uno nuevo que firma Oídos y Orejas, que no ha visto agresividad ninguna en este blog... ¡pero bueno!, ¿de verdad que la ha leído usted?, ¿y Lucas Torlois?, ¿y yo mismo?, que elegante quiere ser usted señor Oídos y Orejas. Además se pasa de listo diciendo que sospecha que Chari y Alicia son invención de un tercero o tercera, porque le aseguro hasta donde quiera usted oírme con sus orejas, que yo las conozco y que espero no le hayan leído porque aburre usted bastante con sus conocimientos enciclopedistas. No me toque a Chari. Haga usted el favor. Vaya, vaya al Estar, allí se vindican pedantes a troche y moche, va a estar usted en sus salsa.
¿Qué decía de la agresividad en este blog?
Pues eso.
Me dice el tío Florencio que igual el que firma Gastón no se llama así, y podría ser, pero no borro lo dicho, que me sospecho yo que sí. Y también dice (me habla por encima del hombro, de pronto, y por poco me da un infarto, ¿cómo puede ser que una persona tan gigantesca sea tan silenciosa?) que el que firma Oídos y Orejas le parece un caballero muy interesante y que espera que un bocazas como yo no lo ahuyente.
Tiene que haber de todo tanto en la viña como en el Hipnal, Florencio, comienzo a escribir, pero como lo tengo a la espalda lo que tenga que decirle se lo digo de viva voz y no lo escribo, que estamos como idiotizados con el juguete este.
No sé qué tendrá que decir "Uno de los contertulios", pero a mí me parece que el tal Gastón no se entera de nada.

Chari dijo...

No te preocupes O,que no me siento ofendida,porque la verdad es como que yo estaría ya más de la parte de la ficción que de la vida misma,como el judío que se murió y que le dimos el pésame a su hija.Y bien visto,con la aparición deste señor que dice Alicia que hay voyeurs para todo yd e todo tipo,hasta elegantes de palabra,yo resulto un poco de más con mis tonterías.No he entendido ni papa sobre lo que dice de esos señores que hacen arte tras la guerra mundial.Y es que a mí me sacas de la mayéutica para mayores y no doy pie con bola.
Dice Ali que ya me estoy haciendo la víctima,y que ya me vale.Bueno, que gracias O,que me gusta que me defiendas aunque no lo necesite.

¿Rosina?

Enrius dijo...

Ya está, ya la hemos jodido, O.
Ahora ya sé que has dejado otra vez de tomar el Lexadrón Retard y claro, te vuelves a poner insoportable. O sea que llega el Sr. Oídos y Orejas que parece una persona culta e informada, que se congratula por la ausencia de violencia y malos modos en esta casa y no se te ocurre mas que ponerte a retarlo demostrando que tú sí que eres violento.
¿Qué coño quieres? ¿Espantarme los comentaristas sensatos?
¿No tuviste bastante con el Lucas Torlois ese que nos malmetió con Irislis?
Haz el puñetero favor de dejar de beber y vuelve a tomar el Lexadrón tres veces al día como te ha mandado el médico, que lo pago yo a precio de especialista.
Ni siquiera has tenido el detalle amable de mencionar con reconocimiento el chimichurri que venías pidiendo hace un año. Lo he metido en la cabecera del blog y en la columna lateral de los gadgets para que lo tengan todos los visitantes, como tú querías, y ya veo cómo me lo agradeces.
Te he dicho mil veces que la alberca hay que llenarla con aguacibera y no con Solans de Cabra.
Gastón es Gastón, coño, para uno que se decide a escribir con su propio nombre...
No me jodas, O.

Enrius dijo...

Mi querido Gastón:
Ya expresaste tus remilgos hacia lo que tu entiendes como revelación de secretos tabernarios en la entrada de Don Aureliano y ya contesté a los mismos en tiempo y forma.
No puedo añadir nada más al respecto pero si me vuelves a decir lo mismo en otra entrada , como es esta, me desubicas.
A dicha entrada de Don Aureliano te remito, por si no la has leído.
One more time: responde a los míos en la misma entrada, no me líes.

Oídos y Orejas dijo...

No se preocupe, Enrius, los comentarios de O los considero simplemente comentarios irónicos sin atemperar, y he de reconocer que me gustan mucho y me convienen porque de esa manera me introducen en La Habitación del Hipnal por la puerta grande. He comprobado que O -a diferencia de usted, Enrius, que siempre está al amable e inmediato quite- no hace caso de algunos comentaristas hasta que llevan publicados muchos comentarios, ignorando generalmente a la mayor parte de ellos por mucho que traten de provocar su, ya veo, extrema susceptibilidad. Gracias pues, O, por hacerme caso.
Espero no defraudarle.
Estoy también de acuerdo con O en que los nombres verdaderos son demasiado significantes para que aparezcan aquí, pues a algunos les dicen mucho o todo, pero a casi todos los seguidores nos dicen poco o nada.
Tampoco creo que se deba indicar en este lugar qué toma y qué no toma su hermano que, por lo visto en sus publicaciones, no le va nada mal para lo que nos interesa aquí y para la compañía que hace de Florencio.
Por cierto que me tiene sumamente intrigado qué hace exactamente el tío de ustedes (que también he sabido al leerles en publicaciones anteriores no es tío en realidad) y por qué no escribe nunca a pesar de parecer muy interesado en lo que aquí se publica diariamente.
La imagen que me evocan las referencias a su persona son como de ser legendario e imponente.
Tengo la sensación de haber llegado por casualidad a un lugar secreto y olvidado y me siento fascinado por los que habitan aquí y por sus conocimientos. Le comentaba a mi amiga Anouk que bien podría tratarse de un barrio olvidado de la olvidada Acracia, habitado por madrileños exiliados o deportados. Espero entiendan que la metáfora es admirativa.

Y por hacerme una idea más precisa ¿en qué lugar estaría yo hospedado en referencia a las habitaciones de O y Florencio, si solicitara habitación? ¿Qué ocasión tendría de encontrármelos? La cosa me impresiona mucho al imaginarla, por si de pronto pudiera darme de bruces con Antinoo y Polifemo. Y es de considerarlo, porque no es lo mismo ver los toros desde los tendidos (aquí mismo) o desde la arena del Hipnal.
Mi amiga Anouk me acompañaría de ser seguro el hospedaje.

Enrius dijo...

Conocidas sus aficiones, amigo Oídos y Orejas,podría instalarse(caso de decidir su hospedaje entre nosotros) en la vieja biblioteca que, aunque no es la de Babel, está bien surtida de libros de consulta. Se podría instalar una cama plegable, relativamente cómoda y una pequeña mesa de trabajo sin coste adicional.
Caso de que su amiga Anouk (¿es trilingüe,ella?) se decidiera a acompañarle, veríamos de amplíar el tamaño de la cama.
No sería improbable que se encontrara con un symplegma (ver Wiki,soy "contributor" de la misma con este vocablo) de Antinoo y Polifemo, copia de uno que me traje del Albertinum de Dresde tras la exposición celebrada en el Museo del Prado, denominada "Entre dioses y hombres", una maravilla.

Con respecto al tio Florencio creo que la visión de su fotografía que aparece en el blog, le dará una idea del personaje. Ladra pero no muerde.Hace lo que hacen todos los monstruos, lo que hacía el Minotauro en el laberinto, esperar la llegada de algún Teseo de turno que tenga la misericordia de acabar con su atormentada vida.
Por otro lado es persona de una sosegada idiotez.

El Hipnal es un lugar "guampudo y menesteroso"(ver Borges: El Aleph,El Muerto)
Sí, es algo así como ese barrio olvidado de la acracia madrileña a la que tan acertadamente alude y, por deseo de mi hermano, añadí en el nuevo encabezamiento del blog el adjetivo "inofensivos" pero no se fíe...en realidad somos mozos acreditaos para el cuchillo y sabemos llegar de lo más paquete al quilombo.

Oídos y Orejas dijo...

Me sorprende que conozca mis aficiones, Enrius, pero como no voy a discurrir sobre cómo o a qué se refiere, pasaré simplemente a informarle del interés que siento por conocer ese lugar del Hipnal en el que hasta es posible me encuentre, como asegura, con un hermafrodita. No siento afición ninguna por ellos, si es que cuenta usted con que la tenga y lo dice por agradarme. Pero será de verse, si ocurre el encuentro. Pero podría ser que se refiera usted a un simplegma artístico, pintado o esculpido, a tinta o en mármol. Y no sería raro en un lugar como el que ustedes habitan, lleno de artistas. Supongo que a esto será a lo que se refiere y tampoco le doy más vueltas. La cama que me ofrece entiendo será tan cómoda como para que lo de relativamente cómoda no sea sino una forma de decir que no es la más cómoda del mundo, pero en modo alguno la más incómoda. No me parece que esto último cuadrara ni con el Hipnal ni con el proceder que le supongo a usted por su forma de escribir y por el conocimiento extra que tengo de sus actividades, ya que es usted relativamente conocido (entendiendo que ni es el más conocido ni el más desconocido). Lo de la biblioteca y la mesita de trabajo me vendrán muy bien para instalar mi portátil y para fisgar los estantes ajenos. No fumo, así que no tendrá que cuidarse de ello, dado el lugar que me ofrece que entiendo estará lleno de inflamables. Tampoco lo hace mi amiga Anouk, de la que no sé si se considera a sí misma trilingüe, y entenderá que no cometa la grosería de preguntárselo, si usted me lo permite. Habla varias lenguas, si es esto a lo que se refiere, y lo hace con soltura, incluyendo el castellano español, como podrá comprobar si llegan a coincidir tanto en el Hipnal como en el Estar.
Del Museo Albertinum de Dresde siempre me han atraído la colección de bustos clásicos de Giovanni Bellori y muy especialmente la delicada colección del cardenal Albani. Pero mi imaginación se excita ante la posibilidad de que Hermann Nitsch los embadurnara todos de sangre fresca de cordero y Vostell los amalgamara después en una hormigonera. Claro, sin que esto supusiera una acción irreversible o irremediable. (continúa)

Oídos y Orejas dijo...

...
No creía que la fotografía de Florencio fuera realmente la suya, sino una broma excesiva, a mi entender, sobre todo si el tal es un idiota sosegado, como mantiene usted. Si fuera así resultaría que tiene usted aficiones ciertamente parejas a las mías y se encuentra más plenamente en sí mismo en los excesos de los ditirámbicos espectáculos de Nitsch que con los de Fidias y Agatón. Esto añade a su casa rural del espíritu un punto sádico que la hace aún más atractiva a mi imaginación que, espero por lo que promete, no sea defraudada. Ya veo que se encarga usted de que me entere de su inofensividad engañosa, y digo inofensividad no por molestar a lo borgiano que hay en usted, a lo milonguero sencillo pero enrrevesao, sino para darle argumentos antigongorinos pues inofensividad es ciertamente una palabra detestable.
También con Borges y con usted celebro la emoción a la que puede conducir la propia palabra escrita. Decía el poeta argentino al respecto de la emoción del escritor, que tanto se emocionaba Cervantes con Alonso Quijano que al final de la novela escribe algo así como (permítame que no consulte las palabras exactas): "...y Alonso Quijano, entre los sollozos y rezos de los que le rodeaban, entregó su espíritu; quiero decir, que se murió...", este "quiero decir que se murió" indicaba para Borges que Cervantes se había emocionado tanto con la muerte de su personaje que le arrastra la contemplación de esa muerte tanto como para olvidarse de que era el narrador. No cree Borges que Cervantes fuera retórico en ese momento, ni que utilizara la frase como un recurso estilístico, sino que simplemente se emocionó, y que se dio cuenta de ello al leer lo que escribía, dejando que el narrador y el lector de su propia narración se expresaran. Bello, ¿no?

Bueno, pues en eso quedamos, belleza un poco perversa y emociones en La Habitación del Hipnal. Recibirá pronto noticias mías. Un saludo para todos.

Enrius dijo...

Por segunda vez celebro, estimado Oídos y Orejas, su nuevo y extenso comentario en el que no faltan alusiones y guiños,tanto a lo que comento en mi anterior como los que muestran sus conocimientos acerca de los diversos aspectos de las artes sean bellas o plebellas(no lo tome , por favor, como error ortográfico).
Le aseguro que la fotografía corresponde, con relativa fidelidad, al aspecto que tenía el tío Florencio el año pasado pero no piense que el hábito hace al monje, Florencio aunque moderadamente apóstata, es un monstruo lúcido y resignado a las limitaciones de su condición.
Tan bella es la alusión que hace usted a la identificación de Cervantes con Quijano que debería convencer a los noborgianos para que no invadieran la Tierra con sus estrictas saetas digitales y, lo que es peor, con sus mortíferos rayos láser contracultiniparlos.
Si Don Miguel ERA realmente Don Alonso ¿porqué no iba a ser Don Jorge Luis, Monsieur Pierre Menard?
A esta alturas de la vida yo creo que nosotros, además, podemos ya ser quien nos de la gana. Yo, por ejemplo, ayer por la tarde era, a eso de las siete y media, Don Luis de Góngora entreverado con un antropofauno de Millares (que forman parte de mi próxima entrada a punto de concluírse), o sea un symplegma, con y griega que es lo clásico aunque no necesariamente hermafrodita.
A mí, que de vez en cuando, me patinan algunas neuronas, cosas de la edad, me va a pasar lo que a Don Alonso, hombre crédulo que perturbado por la lectura de maravillas, dio en buscar proezas y encantamientos en lugares prosaicos que se llamabas Las Pedroñeras, Burelandia, El Hipnal o Pénjamo, a donde, por cierto ya vamos llegando y ya brillan allá sus cúpulas.
Ya le he dicho lo de las neuronas, y además O. que últimamente me pone de los nervios.

O dijo...

Aprovecha mi hermano cualquier ocasión o amiguito nuevo para darme leña. ¿Por qué le he de tener yo de los nervios, si hace un trillón de años que no le veo?
Por cierto, querido, he entendido a quién te referías en la alusión a la posible trilingüedad (estamos antiborgianos) de la amiga del de la doble O, quien, además de estar tan atento a lo que suene es también todo ojos. ¡Qué bárbaro, qué amigos te pillas Enrius!
Para mí que no es quien sugieres, no es tan generoso con la palabra escrita y además sabemos que aunque las líneas le salgan rectas y primorosas tarda una enormidad en redactar los versos, por lo que con lo que ha escrito hasta ahora aquí hubiera tardado un par de años, por lo menos. No es él, ni tampoco lo podría ser el propio Borges, por lo que dice el Uno de la Tertulia, con el que estoy tan de acuerdo, acerca de su tacañería literaria, además de por estar muerto.
Ya veo que sea quien sea este todo oídos, va a venir, está deseando, procuraré no dejarme ver para no avergonzarte, aunque no puedo asegurarte que no se tope con Florencio, pues últimamente le da por ir a bañarse a la alberca cuando Remedios sale a la compra. El otro día, al salir deprisa en una de esas escapadas tropezó con el cacharro de plástico herméticamente cerrado y con chimichurri dentro (o chimichurri en tupperwae) que me habías traído y dejado a la puerta, remostándolo con tal violencia que se ven las salpicaduras por todo el hall, y el gatito Segismundo tiene una diarrea escandalosa porque se papeó los restos esparcidos por los pies del gigante por todo el Hipnal.
Recapitulando: la amiga de Oídos y Orejas no es quien creías porque Oídos y Orejas tampoco es quien sospechabas, yo sí que estoy seguro de ello porque tampoco ando mal de perspicacia y no me ilusiono tan facilmente; Florencio se mea en la alberca que se está tornando por ello azulina y antiborgiana o gongorina; sigo sin chimichurri.
Que lo sepas.

O dijo...

Perdón: tupperware.

Enrius dijo...

Bueno, O. me tranquilizan tus observaciones y me tranquiliza comprobar que en cuanto vuelves a tomar la medicación te viene tu propio natural que es bondadoso y perspicaz.
Es habitual que, en este estado de lucidez que te viene tras los arrebatos que sueles prodigar con los recién llegados,yo crea todo lo que me dices.
El metalenguaje y los guiños familiares es cosa de la que no debemos abusar en este blog pero, entre hermanos es a veces necesario para saber quienes somos de dónde venimos y a dónde vamos cosa , como sabes, harto difícil. Lo digo por los demás que tan amablemente llenan estas columnas.
Blogueros somos y en el camino nos encontraremos.
Reconocerás que pillarse nuevos amigos en este destartalado lugar es cosa que siempre se agradece.
Por lo demás decirte que yo no creía que Oídos y Orejas fuera quien tu sugieres que yo sugiero y él no sugiere, pero no pienso seguir conjugando ese verbo porque caigo de lleno en el metalenguaje que quiero evitar en lo posible.
Sigo sin saber de tu reconocimiento por la inclusión de chimichurri en los gadgets.
Vale.

O dijo...

¡Ah!, es verdad, no lo había visto. Gracias, ahora podré servirme virtualmente de ello.

Enrius dijo...

Ya sospechaba yo, querida Alicia,los
delicados sentimientos de tus entresijos riojanos. Callada, discreta a veces, y escrutando por encima del hombro de Chari lo que escribe esa tu dama bajo la tenue luz de la tulipa blanca festoneada de latón.
Transcribiendo el poema de Borges te trancribes.
En esa tertulia-no te lamentes-fue como si estarías.
Hoy he sabido de quien, bajo la misma luz y otras penumbras, se asoma al Hipnal y mira en silencio.
Yo he vuelto de repente a Borges, no sé porqué- me he confesado irreflexivo- acaso por el aroma que deja en el recuerdo Buenos Aires.
20 de enero de 2010 11:33
(Correción del comentario que produjo equívoco en el nombre del destinatario que era Alicia y no Chari.Perdonen las molestias)

Oídos y Orejas dijo...

Me encuentro hoy con la sorpresa de que los hermanos del Hipnal hacen cábalas sobre quién pueda ser yo, y se infiere por sus comentarios que además de aquí hablan secretamente por Internet o por teléfono. En fin, no se preocupen porque nos conoceremos en el Estar, al menos lo haremos Enrius y yo, puesto que O parece no sale de sus habitaciones en el Hipnal o lo hace rara vez. Pero como sé que no desean que esto se convierta en un reality show de los blogs, uno más, dejo la cosa en donde está.
Me gusta que O me nombre como el de la doble O, o sea OO, y si me da su permiso así firmaré en lo sucesivo.
La verdad es que también me gustaría que Enrius recondujera esta Vindicación de un pedante, porque me hallo un poco perdido. He leído sus recientes entradas sobre Dada y sobre Millares, y admirado las imágenes que les preceden (un poco enharinadas las que firma Cavestany), tan poco Dada la de Robert Delaunay, de quien lo más interesante a mi entender es su amistad y trabajo con Blaise Çendrars y poco más. De Millares tengo algunos grabados (auténticos, no sé si me entienden) en mi casa en la Axarquía malagueña. Pero no me mueven a comentario ninguna de las dos entradas.

Seguiré firmando Oídos y Orejas mientras no tenga el permiso de O para firmar OO.

O dijo...

Si es que necesita mi permiso para firmar OO no se lo doy. Firme usted si quiere Próstatas y Penes, pero no pida luego permiso para firmar PP.

Enrius dijo...

Me parecía, estimado OO, que no siendo este un blog sólo para iniciados,la inclusión del retrato(que no el retrete) de Tzara realizado por Delaunay era suficientemente expresiva. Podría haber incluído en vez de ese retrato,la portada del Manifiesto del Doctor Antipirina o un laberíntico grafismo jeroglífico dibujado por Picabia o incluso "La marièe mise a nu par ses cèlibataires, même" de Duchamp, pero dado que la realización de obras gráficas o plásticas no entraba en las preferencias del rumano, me gustó la idea del retrato de Dealaunay que le admiraba sin estar en absoluto dispuesto a espantar a su propia clientela, que empezaba a ser abundante, para adoptar las radicales actitudes de su amigo.
La idea era provocar la discusión y , a poder ser, el disenso acerca de DADA y su más o menos olvidado paso por la Historia.
Pero, a juzgar por la ausencia de comentarios en tal entrada,ya veo que la idea no ha tenido demasiado éxito.
Lamento que mis cuadros en la última entrada le parezcan harinosos pero me gusta el adjetivo a pesar de que se refiera a ellos.
Ya leo que lo que usted quiere es que sigamos con Borges y , en lo que a mí respecta estoy a su entera disposición, pero será dando algo de caña a los invasores noborgianos que son alienígenas muy activos.
Pues vamos a ello.
Anoche mismo subrayaba yo en mi viejo ejemplar de las Obras Completas (Emecé Editores, Buenos Aires):
"Hay escritores que piensan por imágenes(Shakespeare o Víctor Hugo,digamos) y otros que piensan por abstracciones(Bertrand Russell)
a priori, los unos valen tanto como los otros pero cuando un abstracto, un razonador, quiere ser también imaginativo, o pasar por tal(...) notamos que un proceso lógico ha sido engalanado y disfrazado por el autor,"para deshonra del entendimiento del lector", como dijo Wordsworth.
Es, para citar un ejemplo notorio de esta dolencia, el caso de José Ortega y Gasset, cuyo buen pensamiento (y conocida soberbia,añado yo) queda obstruído por laboriosas y adventicias metáforas(...). Ortega puede razonar bien o mal pero no imaginar(...)".
Hasta aquí la cita, con sus inevitables reducciones a favor de la paciencia del lector, y ya sabe usted , estimado OO, que quien cita a un citón tiene cien años de perdón.
Yo no soy escritor pero pienso por imagenes y no es la primera ni será la última vez que lo diga.
Dicho lo dicho me voy a permitir otra cita en este caso de Carlos Fuentes y lo hago por su alto contenido polémico. A ver si provocamos un poco, coño.
"El sentido final de la prosa de Borges-sin la cual no habría simplemente, moderna novela hispanoamericana- es atestiguar, primero, que Latinoamérica carece de lenguaje y, por ende, que debe construírlo"
Mi deseo es que comentarista haiga que entre moderadamente en cólera.
Si así sucediera este comentario habría dado sus emponzoñados frutos.

Otrosí.
No se sorprenda ni se inquiete por las cábalas con las que nos entretenemos, a veces, mi hermano O. y yo acerca de su oculta identidad y de la de otros amables u odiosos corresponsales. Le reitero mi deseo de que permanezca de ese modo oculta lo que, como ya le dije , me permite una libertad de expresión que acaso no ejercería, o vaya usted a saber si no me estoy engañando a mí mismo y presentándome más amable de lo que soy en realidad. Mire usted, estimado OO, yo he sabido con dolor y recientemente que mi terapeuta, persona de intachable trayectoria profesional, es también un noborgiano aunque no necesariamente alienígena, de modo que podrá imaginar mi terrible desasosiego tan sólo atemperado por el hecho de que me recomienda buena literatura en lengua francesa, por eso y por nuestra vieja amistad tiendo a perdonarle esta terrible carencia.
Tampoco se inquiete por la mención de los alexifármacos consumidos con desesperante irregularidad por mi hermano O. Son del dominio público y él mismo fue quien les otorgó ese carácter al comienzo del relato virtual y on line de nuestro devenir en esta rural habitación.
Vale.

Anónimo dijo...

Señor Enrius, señor O, señor OO (este nombre me resulta demasiado adversativo),señoras Alicia y Chari... ¡gracias por este sorprendete blog! Llevo toda la tarde hipnalando su prosa y, la verdad, me ha descongestionado bastante del atasco mental al que me tienen acostumbrado la mayoría de los blogs.

O dijo...

Como yo no he dado permiso públicamente para que Oídos y Orejas firme OO, va mi hermanito y se refiere a él como OO. Y si no me gusta nada de nada que firme así no es porque sienta que podría parecer que OO es un O al cuadrado, ni tampoco porque O parecería un OO demediado, sino porque habiendo tantas posibilidades algo creerían los extraños visitantes de este blog tendríamos que ver O con OO, y eso sí que no.
A Florencio le parece lo mismo que a mí, así que te ruego Enrius no lo repitas, a ser posible.
Porque veáis ambos que tengo buena voluntad diré, en descargo de Oídos y Orejas, que no ha querido decir, de hecho no ha lo ha escrito así, que los cuadros de E Cavestany le parezcan harinosos, sino que la reproducción que de ellos aparece está enharinada. Trato, mediando en este conflicto menor, de demostrar mi buena voluntad.
El chimichurri virtual sabe a domesticado.

Enrius dijo...

Sr Anónimo
Demuestra usted buen gusto,práctica y paciencia lectora.
Algunos de nosotros nos hemos paseado por unos cuantos blogs con desconsoladores resultados.
Comente de vez en cuando en este lugar, no se corte.

F l o r e n c i o dijo...

Por una vez, pero sin que vaya a ser precedente de nada, les escribo a todos los visitantes de este lugar tan diferente para mí a lo que entiendo cada día resulta es para ustedes.
La fotografía que colgaron bajo el epígrafe ·El tío Florencio· estos sobrinos míos, aparentemente tan desalmados, no es sino una fotografía mía, es cierto, pero tratada con Photoshop, y probablemente publicada por ver, un intento más, si salía yo de mi paracatalepsia hipotiroidea al verme humillado de esa manera. También muy probablemente estuviera de acuerdo en ello el doctor Ramos, que es quien me trata con algún éxito en los últimos tiempos. Es decir, la intención de E y O era buena, porque buenos son los dos, a su manera.
Más que mostruoso soy enorme de talla y peso. No precisaré ambos extremos, aunque podría decirse que soy mostruoso en ese aspecto. Pero no soy imbécil, ni me anima ninguna sosegada estupidez, como ha escrito Enriquito. Sólo me abruma la desgana depresiva de no ser capaz de ilusionarme con nada ni nadie desde hace mucho tiempo. Soy viejo para enamorar, pero también es cierto que soy un viejo enamorado de la única mujer a la que he querido. Siempre temí que la aplastaría una noche, sin darme cuenta, y tenía constantes pesadillas en las que aparecía muerta a mi lado... Un día dejé que se fuera con mi mejor amigo hasta entonces, contable como yo, pero mucho más delgado. Hacían buena pareja.
La aparición en mi vida de un pobre gatito abandonado este verano, como ya les ha contado O, que es muy tierno a nada que se le conoce, ha dado a mi vida un vuelco inesperado y canalizo mi amor, mi escaso amor, en los cuidados que le prodigo. Ocnecio le llama Segismundo, yo no le llamo de ninguna manera, pero acude a mí sin necesidad de nombres, cuando quiero que venga.
No quisiera haberles estropeado la tendencia de esta entrada, como han dado en llamar a los capítulos de este blog, pero necesitaba responder a los constantes estímulos de mis sobrinos, cada vez más insistentes e insultantes, para que me dejen en paz. No pienso hablar sobre esto, espero que entendáis que estoy saliendo del mutismo y la inactividad, pero no quiero hablar de nada.
Les aseguro que simplemente escribir estas líneas me ha agotado. Sigan a lo suyo y muchas gracias por leerme. Vuelvo a la sosegada inexistencia. Oc se encargará de decir y escribir algo por mí si se lo pido.

Enrius dijo...

Como no quiero O., herir tu susceptibilidad te aclaro que dirigirme a Oídos y Orejas como OO es simplemente una forma de atender las sencillas solicitudes de los nuevos en cuanto a su denominación y no supone un acto deliberado de llevarte la contraria sino una abreviatura que simplifica mi trabajo en el teclado que últimamente está siendo mucho ; ya veo, por otro lado, que al nuevo Anónimo le parece adversativo siendo éste un adjetivo poco adecuado pues denota oposición y en este caso OO no es sino un acróstico de Oídos y Orejas
que son órgano y apéndices, respectivamente, que pertenecen al mismo sistema auditivo.
Siendo esto que digo rigurosamente exacto me sorprende que OO decida denominarse de esta manera, dándonos a entender que no utiliza el sentido de la vista, cosa harto improbable pues me barrunto que no está ciego del todo al haber advertido la harinosidad de las reproducciones de mis cuadros que se debe, por un lado a mi posible impericia con Photoshop y por otro a las propias limitaciones de dicho prográma informático; me ejercito de esta forma con la necesaria practica, según varios autores, de la frase larga.
Vale

Enrius dijo...

Puedes imaginar, mi querido Florencio, la alegría que me produce el hecho de que, por fin, hayas decidido romper tu silencio y manifestarte por escrito en este lugar que es el tuyo por derecho propio y porque te considero de la familia desde el momento en que mi padre, que en paz descanse, así me lo pidió. Papá fue siempre generoso contigo y recordarás cómo te consiguió un puesto de contable en Santa María S.A. Muebles y Decoración, en aquel enorme local de la calle Jovellanos frente al Teatro de la Zarzuela.
Recordarás también cómo Pepe, el ebanista, tuvo que construír una silla especial para albergar la enormidad de tus carnes pues nadie sospechaba, en aquellos lejanos años, que lo tuyo fuera paracatalepsia hipotiroidea sino que , simplemente, eras monstruosamente grande.
En efecto, tu retrato está un poco retocado pero ten en cuenta mi delicadeza al decidir no mostrarte de cuerpo entero.
Tantas veces te dije que olvidaras a Cándida, la costurera de la calle Padilla, que no era mujer para tí, que sus hijos nunca vieron con buenos ojos vuestra relación,que sufría la pobre con aquellas calenturas intermitentes que entonces se llamaban "tercianas" y "cuartanas", y cómo sufría aquella desdichada extremeña con las terribles cefaleas.
Y la cruz que tuvo que soportar después tu amigo al que no le bastaba la de su propio nombre, Amado Franco ¿recuerdas?,y decidió cargar con la pobre Cándida.
En fin, cosas del pasado.
Anímate y sigue escribiendo, si no puedes, que te ayude Ocnecio y te lo teclee que se le da muy bien .
Vale.

Oídos y Orejas dijo...

Me sorprendo hoy con las delicadas declaraciones excepcionales de don Florencio y empieza a parecerme este un lugar de duelos a primera sangre para un ajuste de cuentas de una familia rara, aunque, bien visto ¿qué familia no lo es?
En sus desmedidas explicaciones sobre la vida de Florencio comprendo definitivamente que el más raro de todos es Enrius, y el más cercano a mí por su placer retorcido y sádico en contar intimidades de los demás, aunque nunca he probado a hacerlo yo con los cercanos, sino con los despreciados. En fin, me supera usted en capacidad, pero haré lo posible por superarme, viendo que los límites propios pueden ir aún más y más lejos con la práctica y la enseñanza. Quizá pudiera ser que durante mi estancia en La Habitación del Hipnal me ejercite a su tutuela.
En otro contexto menos literario este proceder suyo sería estrictamente chismoso, y ahora entiendo perfectamente por qué reniega usted de su propia descripción de inofensividad en lo que con tanta gracia llama doña Chari "la tablilla de entrada".
Ya veo por qué le temen O y F, es usted capaz de todo. Quizá debiera probar usted a llevar su capacidad a las tablas (ya he visto que casi todo lo que expone está realizado en tabla) y podría ser que con ello llegara usted muy lejos.
Veo poco adecuado hacerme acompañar de mi amiga a su residencia, temo le viera usted algún defecto horrible en el que yo no hubiera reparado. Espero lo comprenda.
A pesar de todo lo dicho me estimula su forma de comportarse y le espero en terrenos neutrales, quizá el Estar, para comprobar nuestras habilidades.
Un sentido abrazo a Florencio, déselo de mi paterte uste, O (me encanta el cariño con que su tío lo llama Ocnecio). Les comprendo perfectamente. Espero que este apoyo mío hacia ustedes desde el deslumbramiento que me produce el amargo Enrius no les cause más problemas.
No volveré a mencionar lo de firmar con el adversativo y retador OO.

Anónimo dijo...

Pues yo pensé que el anónimo que calificó la sigla OO (lo siento, Enrius, pero me da que no llega a ser acróstico)como adversativa tuvo un lapsus conjuntivo y lo que quería insinuar era que suena a disyuntiva (aunque no sean sustantivos excluyentes) o incluso a distributiva (esta iría mejor, imagino que ese señor alterna sus orejas con sus oídos para seleccionar lo que le interesa y lo que no). Sea lo que sea, no me gusta el OO, porque los ceros son el signo numérico de valor nulo.
Por cierto, estimado Florencio,nunca es tarde para enamorar. Su foto me vuelve loca...

Enrius dijo...

Estimado y ya familiar Oídos y Orejas (dejémoslo así):
En primer lugar le agradezco el cumplido que me dedica considerándome raro, ya tengo escrito en más de una ocasión, mi predilección por este género de personas, animales o cosas.
Retorcido y sádico ya no sé si agradecerlo pero bueno, si usted me ve así... En todo caso yo entiendo que , de contar familiares episodios de la vida que no ofenden, estoy seguro, a mis huéspedes , es mejor hacerlo con los cercanos que no con los despreciados con los que, también estoy seguro, se ensañaría uno sin contentarse con la primera sangre y la derramarían a raudales.
Con las tablas(pintadas) he llegado suficientemente lejos aunque no tanto como, en mi natural ambición, yo hubiera deseado. De las otras tablas a las que usted se refiere, se encarga mi hijo Juan con bastante éxito del que en absoluto se vanagloria dado su carácter reservado y de gran contención verbal en la vida cotidiana, reservando una irónica crueldad para el escenario teatral y cinematográfico.
Espero que esto no lo considere un chisme mío pues se trata de una constatación objetiva dado el carácter público de su trabajo.
Estoy seguro de que el Anónimo que firma a continuación de su último comentario, estará de acuerdo conmigo en este punto.
Lamentando que, a causa de nuestras últimas intervenciones, nos prive usted de la presencia y conocimiento de su amiga Anouk, me despido con toda cordialidad exenta de cualquier clase de de irónico sadismo.
Vale

Enrius dijo...

Querida Anónimo:
Tienes razón, no se trata de un acróstico pues le faltan los versos cuyas iniciales conformarían un vocablo, de todas formas OO suena, a poco que lo pronuncies con la debida entonación, como la onomatopeya de una sorpresa admirativa, digo yo.
Si firmas Anónimo después del otro Anónimo( que lo que tiene es conjuntivitis) no hay forma de saber quién es quién y qué es lo que dice uno u otro, pero dado que , intencionadamente o no, te delatas en la despedida confesando que la foto de Florencio "te vueve loca" pues la cosa queda más clara (para mí ya lo estaba, los demás que hagan cábalas y cicatrices(sic.)
Sigue con nosotros, porfa, pero búscate un seudónimo (¿que tal,Juana pero con la j aspirada?)
Deine Enrius

O dijo...

No se preocupe por Florencio, Oídos y Orejas, porque Enrius no se entera de la misa la mitad y ni el tío estuvo nunca enamorado de la pobre Cándida, la modistilla de la calle Padilla, ni Amado Franco fue nunca amigo íntimo. Es otra mujer de la que sigue enamorado y afortunadamente no la conoció mi hermano, ni yo tampoco.
Así que las intimidades que airea Enrius no son las que tienen importancia porque conociéndolo bien ya se encargó Florencio de mantenerlo al margen de su vida secreta.
Pero no la tomen con él los anónimos, porque cuando Enrius se excita se le va la fuerza por la boca o por la pluma, y aunque le guste presumir de bragao de paquete y faca es un pedazo de pan.
La anónima que firma Anónimo sí que resulta ofensiva asegurando le pone la imagen de Florencio hecho una facha photoshop. Afortunadamente Florencio no leerá nada de esto porque según acabó de escribir lo que se publicó se fue a su habitación y no ha salido en 30 horas. Realmente se quedó agotado.
Estos días, entre diez y quince, voy a estar de viaje y no voy a consultar nada en internet, a la vuelta lo leeré todo.
Ahí os quedáis.

Anónimo dijo...

Pido perdón a O si le ha resultado ofensivo mi gusto, nada más lejos de mí que ofender a desconocidos tan interesantes como usted.
Pero claro que me vuelve loca la foto del señor Florencio, pues siempre me atrajeron los monstruos y prodigios (atracción no física, claro está, sino investigadora, médica y literaria). Por eso también me vuelve loca esta habitación del hipnal, son ustedes unos monstruos prodigiosos, en el mejor sentido de la palabra.
Por cierto, no firmo en femenino porque no me lo permite este chisme. Reclamen al Ministerio de la Igualdad, por favor, para que arreglen este tipo de incoherencias en la red.
Vale (Enrius dixit).

Anónima dijo...

Pues yo sí puedo registrarme como Anónima. Debiéramos defender términos como miembra o testiga, tan risibles para el retrofascio liberal español, aunque yo creo que en España y en español se está haciendo un mayor esfuerzo por combatir ese machismo del lenguaje que, por ejemplo, en Italia, en donde la ley fascista que consideró la violación como agresión moral y no como delito contra la persona, no se modificó hasta 1996. Hace poco leí en un diario berlusconiano que "il ministro indossava una gonna vaporosa", que viene a ser como que "el ministro llevaba puesto una falda etérea".
En fin, hija anónimo.

Anónimo dijo...

Siento discrepar con usted, Anónima, pero sencillamente me parece una tontería lo de las miembras y otros inventos hembristas. Creo que estamos atentando no contra la mujer, sino contra el lenguaje. Por Dios, una cosa es el sexo y otra muy distinta es el género gramatical!!! Todas las palabras tienen género, pero no todas tienen sexo. O, ¿dónde está el sexo femenino de la mesa? en el cajón... ¿Y dónde encontramos la masculinidad del libro, por ejemplo? En el lomo...
En Italia el problema no es la lengua, es otro muy distinto que bien conocemos todos, aunque se ponga la gonna o la minigonna.
Queremos hablar de machismo en la lengua y por ello buscamos siempre las palabras que se ajustan a ese estereotipo (jefa, coronela, coñazo, cojonudo...), pero yo me quedo siempre con la palabra PERSONA, que es femenina, pero que también incluye a los hombres. Además, me encantan LAS noches, LA luna, LA vida, LA infancia, LA madurez, LA vejez y, por supuesto, LA amistad. Todas ellas tienen sentido porque existen LOS días, EL sol, EL amor, El mundo, El alma...
Ese machismo lingüístico no duele, al menos a mí, a mí lo que sí me fastidia es el machismo social, y ese no se destierra cambiando el lenguaje.
Dejemos que el lenguaje siga su curso y que el género (no el sexo) masculino siga pudiéndose utilizar para nombrar a ambos géneros. Ya no resulta extraño oír que hay enfermeros, comadrones, sargentas o jefas, porque la sociedad los ha integrado.
Por último, no me gusta la moda reciente que utiliza el símbolo de la arroba [@] como signo masculino y femenino al mismo tiempo, pues eso sí que es, al menos visualmente, una "a" oprimida y subyugada por una O, y por ahí no paso...

Chari dijo...

¡Cuanta chica nueva!,me parece muy bien,como dice una de ellas,creo que la anónimo,que el lenguaje siga su curso,dando la razón ésta a la otra pero sin darse cuenta.Porque si la lengua que hablamos sigue su curso aceptará la gente que seamos miembras de este foro virtual.
Anónimo mujer:las cosas que no se pueden nombrar no existen aunque estén.Cuando se creó la voz "machista" refiriéndose a actitudes y personas, éstas aparecieron como por arte de ensalmo.Estaban pero no se las distinguía del resto.Así que no digas que el lenguaje no te afecta,porque te afecta y te coloca en un lugar concreto.
Con respecto a Florencio no sabéis lo que nos emocionó su escrito.Ya me había advertido Ali de que la foto tan famosa en este lugar estaba retocada,pero saberlo a ciencia cierta es muy consolador.Que es muy grande? Qué chorra más da!,como dicen por aquí como si dirían ¿a quién le importa?
Ya sabemos que O está por Logroño,habrá venido a colocarnos sus bilingros,como hace de vez en cuando,que parece un viajante charlatán,de aquellos que tomaban vinos en el rincón de los bares,solos y taciturnos y por las mañanas los veías voceando su mercancía en El Espolón.Sólo que ahora vende sus escritos y cositas en las instituciones.Qué doble vida la de este hombre!
Yo estoy regulín,me duele la garganta y los huesos,pero me han dicho que no es gripe,sino de los huesos que echan en falta lo que tendrían que tener y no tienen ya.Así como yo echo en falta a Rosina que no es capaz ni de escribir unas líneas para decir que está bien,porque si no lo estaría ya nos lo habría dicho su pariente Enrius.Y de Irislis parece que nos tendremos que olvidar,y tampoco me gusta.Bueno,ahora están estas nuevas a las que sugiero se busquen un nombrecillo,ya sabéis chicas que yo no me llamo Chari,ni Alicia se llama así,pero como que queda más lleno todo con nombres,porque anónimos ha habido algunos en La Habitación del Hipnal y me parece que vosotras os habéis incorporado definitivamente.
Por una vez podríamos decir que los chicos son más constantes que las chicas.Hay uno por ahí que firma como Oídos y Orejas,original nombre pero inconfundible,que tiene su cosa,aunque me parece que la fuerza mucho para que no le distingamos.Bueno,será de leerle con atención porque el mundo suyo que nos presenta aquí resulta sacado de diccionario.Parece viajado y distinguido y lo que dice tiene sabreur,que decía mi padre que se sabía el significado de algunas palabras gabachas,porque los logroñeses de entonces si querían pasar por cultos o leídos tenían que decir algunas cosas en francés.
Bueno,que me enrrollo como un persiana y sólo quería saludar a las nuevas.Un beso a ellas y a todas las personas de por aquí.

Oídos y Orejas dijo...

¡Qué honor que me nombre usted, Chari! Encantado de conocerla de esta manera, tanto me alegro de que sea así como de que hubiera sido de otra cualquiera más convencional.
Paso a comentar que el lunes estuve en el Estar que y vi llegar (muy tarde) desde mi mesa a Enrius y Octavio, ambos con muy buena pinta, no me los imaginaba así, mi imaginación me había creado una simbiosis de apariencias recreadas entre el lugar que habitan y sus personas, que imaginaba algo desastradas, pero resulta que ambos parecen muy distingüidos, efectivamente parientes y artistas, más joven O que E, y saludaron a todos como generales que entran en el cuarto de oficiales. Al nombrarlos en los saludos supe que eran ellos. Más tarde (aún más) llegó el tercer contertulio, Gastón, tal y como se presentaron en esta Vindicación de un pedante, que fue cuando me interesé por este blog. Gastón habla muy alto y a nada que se empeña se hace con la palabra y calla a todos, habla con rudo acento valenciano o levantino y sabe de filosofía. Tuvieron una tertulia abierta a cualquier tema y no se nombró a Borges en ningún momento. Tan distendida era la tertulia que O hizo un aparte con Javier Krahe, que resulta asiste también con regularidad al Estar, para jugar al ajedrez, al mus, o simplemente para charlar, según supe enseguida. Yo me mantuve al margen y nadie reparó en mi presencia, pues acudí con un viejo amigo y parecíamos clientes.
Octavio habló de que Gastón y él estaban redactando las bases de una especie de encuesta para una indagación sobre el estado del arte en relación con el mercado y las instituciones. Creo que dijo le iban a llamar Informe Estar. Me parece una excelente idea y me atrevo a sugerir a los tres, Enrius, Octavio y Gastón, que podrían utilizar este foro para tal objetivo. Estaría bien que se pudiera hablar y discutir sobre el estado de las cosas entre artistas, compradores y Estado Español. Me parece que sería interesante siempre y cuando fueran ellos los que dieran entrada a los temas y preguntas. Si lo tuvieran ideado para otro formato no pasa nada, acepto que sea así, aunque lo lamentaría. Creo que yo podría aportar algunos puntos de vista que ayudaran a la creación de dicho informe.
Acabo de nuevo con Chari porque me parece muy interesante su visión de la palabra y las cosas que nombra, recuerda a los presupuestos sobre los que discurre Foucault cuando habla sobre lo nombrado. Gracias, Chari, por explicarlo tan sencillamente, aunque no sé si las chicas anónimas estarán de acuerdo con usted, porque parece les urge antes resolver otros asuntos semánticos. Seguramente, a nada que le dejáramos explayarse Chari nos hablaría de la filosofía del lengüaje de Wittgenstein.
Ya me dirán los generales qué les parece mi idea de traer a este blog el Informe Estar.
Un saludo.

Enrius dijo...

Aunque su último comentario, estimado Oídos y Orejas, es para establecer contacto con nuestra querida logroñesa, no puedo evitar una breve intervención a la que me autoriza el hecho de ser nombrado en su antedicho.
Obviando la frase en la que, junto con Octavio, me considera "distingüido" (pues ninguno estamos libres de sufrir los rigores de las erratas)y agradeciendo el cumplido que se oculta en su interior, deseo ardientemente que no me vea como general entrando en el cuarto de oficiales.
No es de mi agrado tal metáfora castrense, aunque estoy siempre dispuesto a valorar la inteligente ironía.
No reparé en su presencia pues imagino que, como dice, se mantuvo en lugar apartado, pese a que en El Estar no es fácil dado lo reducido del espacio, pero no puedo dejar de lamentarlo.
Respeto, no obstante, su voluntad de permanecer incógnito.
Acerca de ese "Informe Estar" al que se refiere será algo entre Gastón y Octavio pues yo no estoy al corriente del asunto pero decídase y aporte cuantos puntos de vista le venga en gana que seguramente serán valiosos.
Véame en lo sucesivo, se lo ruego, como una persona de cierta edad que nunca quiso abrazar la carrera militar tras haber alcanzado en mi lejana juventud, el grado de cabo de guardia en la decimotercera escuadrilla del Ejército del Aire con sede en la calle de Quintana de esta capital.
Vale.

Oídos y Orejas dijo...

Ayer, lunes, no pude ir al Estar y por lo tanto no sé de qué hablaron Gastón, Octavio y Enrique. Quizá consideraron mi oferta de abrir el Informe Estar a este foro. O no.
Pero no sé nada porque en estos últimos días nadie escribe aquí. ¿Hay alguien por ahí?
Yo creo que cuanto más cerrado es el tema propuesto menos se atreve la gente a intervenir. Últimamente parece que el tema obligado son las pinturas de E. Cavestany, y podría ser que el tema en sí retraiga a los participantes ya que cualquier comentario va a ser inmediatamente contestado por el autor, como ya sucedió cuando opiné sobre la mala reproducción de alguna de sus acrílicas y el autor entendió que yo creía que el enharinamiento al que yo aludía era por exceso de blanco en su paleta.
Creo que podríamos sentar las bases para un debate sobre Arte y Estado, como proponían G y O para el Informe Estar; o sobre artistas y políticos.
Por aportar algo al debate en este sentido, expongo ahora lo siguiente:
En el Mundo Occidental el arte es ya sólo -entendiendo arte como piezas artísticas- un valor de prestigio que se obtiene privadamente a través del consumo comercial en relación particular de las partes; o cultural, si es la empresa privada o el Estado quienes lo exponen, sin ánimo de lucro económico, a la población.
Probablemente la tendencia a que así sea es endémica o inevitable. O no, eso es precisamente lo que propongo a debate, por empezar de alguna manera.
¿Qué les parece?

Enrius dijo...

Me parece bien, estimado Oídos y Orejas, a mí, en principio, casi todo me parece bien pero luego son quienes debaten los que aportan contenidos de los que, por cierto, se hacen únicos responsables.
Yo tampoco aparecí ayer por El Estar de manera que dejaremos que O. y G. decidan si quieren comentar algo de lo que usted propone en este lugar.
Ya veo que en cuanto pasan más de dos o tres días sin que nadie comente nada aquí, a usted le llama la atención. Debería visitar otros blogs y considerar que en éste y sólo en esta entrada, ya van 48 comentarios (las hay con 80) de manera que tampoco le pidamos peras al olmo.
El hecho de que publique cuadros de mi autoría en esta habitación no supone que yo desee que tales cuadros o sus reproducciones se comenten. Aquí, afortunadamente, nada es obligatorio ni está prohibido, exceptuando lo que tienda a aburrir al personal, asunto de difícil valoración, pues es bien cierto que todos pensamos que lo que escribimos interesa.

OTROSÍ

El arte, vamos a concretarlo en las artes plásticas o visuales para no divagar demasiado,siempre es un asunto privado y con un autor que asume los riesgos de su producción y posterior publicación através de los diversos canales que hoy existen en ,como usted dice, el mundo occidental.
Siempre ha sido un valor de cambio de modo que, pongamos, desde hace cinco siglos(no pretendo, ni es el caso y lugar para ser riguroso con las fechas), un objeto de consumo sujeto de diversos usos incluído el del prestigio social.
Siendo el concepto de Estado algo complejo que nos llevaría por caminos enteramente otros al que corresponde a este modesto lugar de encuentros, yo prefiero hablar del Sistema con o sin mayúscula, me da igual pese a que se trate de un concepto a su vez, más oscuro.
El Sistema,digo,utiliza el arte que fabrican los artistas como objeto de consumo tal y como corresponde al tipo de sociedad en la que vivimos. Qué carácter tenga este uso es cosa que también nos llevará lejos. En mi opinión , por la generación a la que pertenezco, y a riesgo de que tal idea parezca elitista,he entendido el arte como un asunto de minorías y lo veo hoy transformado en objeto de "ocio cultural" para unas mayorías cuyo número se esfuerza el Sistema en presentar como un enriquecedor logro de la sociedad del bienestar.
Voy a terminar esta primera intervención(que me llevaría mucho más lejos)recordádole un fragmento de unos populares versos de Gabriel Celaya:

"Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que,lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse."

Ponga usted arte, si le parece en el lugar de poesía, es igual.
Hoy cientos de artistas, en general jóvenes, están tomando partido a riesgo de mancharse y...de morirse de hambre.
Vale.