jueves, 9 de abril de 2009

Empezar


TÉRMINOS. Acuarela sobre papel.20 x 30 cms.2002


El arte existe para llevarnos lo más lejos posible de lo que es.
Acabo de leer esta frase,sentencia o aforismo y me apresuro a escribirla para no olvidarla. Y no es que sea yo especialmente aficionado a las frases pero esta me parece lo suficientemente interesante como para recordarla. Me pregunto cómo será ese territorio tan alejado, lugar fronterizo, región de las brumas perpetuas donde puede que todo sea posible todavía.

En el ejercicio cotidiano de la pintura he procurado casi siempre viajar hacia ese lugar cuya ubicación ignoro pero de cuya existencia estoy seguro. Ha sido un viaje cansado, lleno de dudas, enfrentándome a cada paso a la incertidumbre y a la dificultad de tomar uno u otro camino ante las encrucijadas que el trabajo con el color, la línea y la forma van construyendo. El arte, existe para llevarnos lo más lejos posible de lo que es

¿Cómo es ese lugar tan alejado de lo que es?

Esta es la habitacion


ARCAS DE AGUA. Acuarela sobre papel pegado a tabla.70 x 100 cms. 2002


La habitación del Hipnal tiene dos puertas y un aljibe de oscuras aguas donde se reflejan las trayectorias de los planetas pintadas en el cielorraso. En las últimas horas del atardecer pueden verse, a través de una tercera puerta, escenas y objetos de otros lugares lejanos.
Sólo los más perspicaces suelen encontrar esa tercera puerta para abrirla con cuidado y dejar entrar la atmósfera de otro mundo.

miércoles, 8 de abril de 2009

Este es el lugar


No era posible seguir hablando de nuestro lugar sin que todos los amables seguidores tuvieran acceso a una visión lo más exacta posible de este peculiar espacio.
Aquí estamos algunos, otros estuvieron en distintas épocas, con mayor o menor fortuna.
Los que se fueron , lo reconocerán acaso con nostalgia o con esa mezcla de ansiedad y tristeza que produce el recuerdo reconstruído por la memoria.

Lady Helena


TÉRMINOS. Lady Helena.Acrílica sobre tabla.81 x 60 cms.1999.

Buscando un lugar donde alojarse, esta aristócrata suele salir al anochecer en busca de la tercera puerta de la habitación del Hipnal.Si consigue entrar, se sumerge en las oscuras aguas del aljibe lo que le permite conciliar el sueño con facilidad.
Es difícil verla en su configuración habitual.

Una hermosa riojana (circa 1940)


Atendiendo a la solicitud de Alicia, que reconoce haber actuado con maldad en su relato de los amoríos juveniles de Doña Chari, queda de esta manera retirada su narración pues, a decir de la propia autora, no se corresponde con la verdad de los hechos.
Los comentarios subsiguientes que al ser suprimida la entrada carecen de sentido, serán igualmente suprimidos.
No quisiera que ninguno de los comentaristas interpretara estas desapariciones como un acto de censura si no más bien como lo que son, un desagravio solicitado y aceptado en pro del buen nombre de nuestra muy querida riojana. Mantengo , como es natural, los dos últimos comentarios de Ali quedando, de este modo, testimonio de su solicitud.
Para completar esta entrada he decidido recurrir a un poeta admirable que alguno de nuestros amables corresponsales conocerá, sin duda.
Yo me voy a permitir dedicárselo a Doña Chari, en su mejoría y a Alicia. Ea.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque,
vibran en su rincón las telarañas,
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos,
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro.
Una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende,
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente.
Una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.
Mario Benedetti, Inventario II, 1993
Pocas cosas tan seductoras como ésta para aprender a manejar las palabras de nuestra lengua.

El tío Florencio


A petición de Ocmundo y para nuestros amables seguidores y amigos que todavía dudan de la existencia del tio Florencio,se publica esta entrada que corresponde a una foto reciente realizada por el propio Ocmundo de manera subrepticia y engañosa. El pobre,aterrorizado como está por su tío, ocultó la cámara en el interior de una caja de puros habanos Montecristo y se los mostró como ofreciédole un obsequio.
Se mantendrá durante un breve tiempo esta entrada suprimiéndola después para no aterrorizar al personal sin necesidad.

martes, 7 de abril de 2009

Aquella famosa Península



Ante los últimos, y tan bellamente descriptivos, comentarios de nuestra seguidora Doña Rosina Cavestany
en la entrada "Esta es la habitación",en los que , entre otras cosas, se refiere a la Península de Burelandia,hemos recibido un correo de la Fundación Enrius, en el que se nos propone la idea de dar cabida en este blog al relato de la epopeya de los tres navegantes madrileños que llegaron en aquella época a coronar tan sensacional descubrimiento.
Estimamos, no obstante, que la extensión y complejidad del asunto merecería otro blog en el que se diera cuenta de los pormenores de esta epopeya y se mostrara la riqueza de la desconocida civilización de los Oparvorulos que tanto éxito tuvo en su presentación en Madrid,en el Museo de América y más tarde en la Fundación Antonio Pérez en la ciudad de Cuenca.
En atención a nuestros amables seguidores y con la modesta intención de tratar de despertar su curiosidad, hemos decidido publicar ,al menos, esta entrada en la que puede verse la fotografía oficial de la primera expedición del capitán Telfeusa del Rio(tercero por la izq. sin contar el asno), en busca de la región de los Filibotes y uno de los muchos retratos, que afortunadamente conservamos, de aquella heroica mujer, Homola de Cuvier, descubridora que fue, más tarde, de la más grandiosa arquitectura oparvorula: La Gran Musaka.

lunes, 6 de abril de 2009

Aquella famosa Península 2

video

Ante la curiosidad mostrada por alguno de nuestros amables seguidores, que vieron publicada la entrada "Aquella famosa Península", la Fundación Enrius nos ha autorizado a publicar este vídeo en el que se muestran diversos aspectos del asombroso descubrimiento de esta tierra incógnita.

Se muestran aquí los retratos de los protagonistas de la epopeya, algunas escenas del viaje dibujadas por Romanillos , el artista contratado por Telfeusa del Rio para la expedición y parte del tesoro documental donado a la Fundación por D.Fermín S. Politos Duncan, descendiente directo de uno de los navegantes madrileños que llegaron en aquella época a los territorios oparvorulos.

Aquella famosa Península (Documento)

Algunos seguidores de la aventura oparvorula, en este blog, me han mostrado, en privado, serias dudas acerca de la autenticidad de los documentos relativos al segundo viaje de Dª Homola de Cuvier a la Península. Comprendiendo la Fundación Enrius el natural escepticismo ante tan extraordinarios sucesos, hemos decidido publicar uno de estos documentos donde se acredita la trágica muerte de la niña Presbocia, hija que fue de la antropóloga en su muy lamentable matrimonio con Suleimundo, margrave de los polotschanos.
La Fundación seguirá publicando documentos de esta índole , siempre que se estime necesario,
para la cabal comprensión de tantos y tan variados episodios de la epopeya burelandensa.

domingo, 5 de abril de 2009

Proverbio nº 23



Resulta frecuente que personas no especialmente avisadas en asuntos relacionados con el arte pictórico confundan algunas obras de artistas más o menos universales con las de ciertos coetáneos ante la aparente similitud de los estilos y procedimientos de cada uno de éstos. Es el caso de Peter Brueghel el Viejo, también llamado el Pícaro, que puede fácilmente confundirse con Hieronymus Bosch, conocido en España como El Bosco, quien ejerció sobre el anterior una gran influencia. Los cuadros de Brueghel se encuentran bajo la influencia del maestro de Bois-le Duc y mantienen, sin duda, una deuda con él.

La cosa se complica cuando nos encontramos a otra pareja, los dos hijos de Brueghel, Jan, llamado Brueghel del Paraíso y Pieter II, llamado Brueghel del Infierno. Es placentero para un padre ser confundido, en ocasiones, con sus propios hijos pero al mismo tiempo resulta muy doloroso para la autoestima, serlo con quien más admiramos. Toda esta confusión debe ser cabalmente explicada pues de lo contrario, nos llevará al desorden que es la puerta por donde entra la locura siendo ésta, a su vez, una piedra que hay que extraer del cráneo con sumo cuidado. (Ver, “La cura de la demencia”. El Bosco. Madrid. Museo del Prado.)

El proverbio nº 23 aporta algo de luz en esta tiniebla histórica con sus manifestaciones tanto visual como verbal. Dos locos sonríen bajo una misma caperuza, dos cabezas cubiertas con el mismo sombrero, Pieter Brueghel y Hieronymus Bosch tocados con la misma txapela. Esta loca necesidad de pintar transmitida de generación en generación. Dos de los Tiépolo pintando al unísono, un bodegón cubista pintado por Braque y atribuido a Picasso. Todos los Madrazo pintando retratos de comendadores y duquesas, al mismo tiempo, los Zubiaurre pasando de todo y haciendo oídos sordos ante las críticas, generalmente estúpidas de algunos contemporáneos que merecerían no serlo. Y así hasta terminar, en nuestros días, con aquel pobre individuo que confundió a su mujer con un sombrero y se la puso en la cabeza

¡Cuidado señorita,nos estrellamos!


TÉRMINOS.La visita inesperada.Acrílica sobre lienzo.81 x 65 cms. 1999

8 de Noviembre.

Desde el borde de la playa donde la arena parece trepar sobre el muro de piedra del malecón, se puede observar cómo la línea del horizonte se curva limitando la bóveda del cielo que absorbe la luz reflejada en el mar. La atmósfera se endurece sobre los límites de este lugar de silencio dibujando la silueta de una frontera atlántica, telón de fondo de un escenario de soledad. Marea baja. El id aparece entre las rocas que brotan del suelo húmedo mostrando su parte consciente donde actúan la razón, la lógica, el desconsuelo ante el lamentable aspecto de la realidad y la autosatisfacción más benevolente.

Condiciones para la aparición del id con la marea baja:

1. Ánimo resuelto
2. Decisión inquebrantable
3. Equilibrio entre la razón pura y la especulación intencionada
4. Buena presencia
5. Ausencia suficiente

Llega una joven dispuesta y pregunta por la hora exacta en la que ha de volver a aparecer el id. Nadie es capaz de contestar. Detrás de las rocas surgen dos siluetas que se aproximan lentamente. Son M. y J. y cargan con dificultad un ataúd con doble fondo. Agobiados por el peso de este féretro, piden ayuda. Nadie contesta.

La joven dispuesta vuelve la vista hacia los porteadores y promete su ayuda a cambio de información. Quiere saber la hora exacta en la que ha de producirse la nueva aparición del id. M. Y J. advierten a la joven dispuesta:

¡Cuidado señorita, nos estrellamos!

Neobarroco


Neobarroco.Acrílica sobre tabla. 81 x 122 cms. 2000

Pleno verano en la ciudad, es ahora cuando la memoria resulta más vulnerable a los despiadados ataques de la nostalgia. Otros veranos, la playa, imágenes neblinosas de la infancia, eterna Arcadia feliz, que vuelve regularmente todos los años. Peligro. En mi poder, sin embargo, un arma poderosa y de gran efectividad: el presente, lleno de problemas, duro de vivir, carga cotidiana de realidad contra los peligrosos estragos que causa la melancolía. Aunque hay quien asegura que la única realidad es el pasado.
Ante esta delicada situación yo suelo pasear por los desguaces lo que me proporciona un sentimiento sereno y reflexivo de una gran plasticidad.
Por la mañana he sentido la brisa marina en un desguace de San Fernando de Henares. Ha sido un día claro y fresco de cielo nítidamente azul cobalto, en el que he creído ver el futuro de este tiempo. El presente me ha rodeado con las queridas imágenes de la basura metálica y se ha producido el pequeño prodigio en esta escombrera juntando el tiempo perdido con este que me toca vivir hoy.
Me veo en el espejo retrovisor de un viejo Seat, en el laberinto de esta ciudad buena productora de basura, en busca de un minotauro a quien extirpar el carburador. Nada mejor que un desguace para reconstruir el presente con los mecanismos de antaño y las vísceras, aún calientes, dispuestas al trasplante.
El paseo romántico por este cementerio metálico, lejos de la complacencia morbosa con la que Bécquer o Leonardo Alenza recorrían los camposantos madrileños, produce una exaltación barroca que superpone y entremezcla neumáticos, amortiguadores y personajes alegóricos de bulto redondo. Aquí conviven los amasijos automovilísticos con el concepto manierista de la multifacialidad. Todos los elementos claves del Barroco están en este desguace: misticismo, heroismo, erotismo, ascetismo y crueldad.
Es fácil distinguirlos entre los tubos de escape ensortijados y los asientos abatibles sobre los que descansa el cuerpo deliciosamente convulso de alguna figura yacente de Bernini en el supremo instante de entregar el alma.
Puede uno encontrar los restos de una carrocería de Bertone, envolviendo un solio magistral de algún imaginero del Siglo de Oro coronado por la estrella de tres puntas de Nuestra Señora de los Mercedes.
El desguace es en sí mismo un espacio arquitectónico típicamente barroco, no tanto por la acumulación de elementos diversos como por la complejidad inasible del conjunto. Es el ejemplo viviente de esa "enigmática espacialidad" que se deriva de la imposible medición de sus partes. Cada elemento de esta escombrera se articula de forma armoniosa con su adjunto: el depósito de combustible ensartado sobre el eje múltiple del camión, las ocho ruedas panza arriba coronadas por un cárter gigantesco, una torre de llantas superpuestas rematada por la cúpula de una cabina oxidada.
Queda confirmando el enunciado fundamental del Barroco que consagra la importancia del conjunto sobre cada una de las partes. Un cementerio viviente y polifacético para pasear por este tiempo.
Total, que llega uno al desguace de San Fernando de Henares dispuesto a buscar el repuesto de un motor para el limpiaparabrisas y se encuentra de narices con todo el Siglo de Oro acumulado en el arrabal de la ciudad. En un abrir y cerrar de ojos vemos que, vanidad de vanidades, todo es vanidad. Al fondo, tras los cristales tintados de un BMW muerto, una vanitas de Valdés Leal repleta de oscuros esqueletos, cadáveres automóviles, que nos recuerdan que polvo somos y en polvo nos convertiremos, con o sin cinturón de seguridad. Lo mejor que hay para esa odiosa melancolía que nos incordia cada verano, ya digo, un buen desguace.

Publicado en EL PAÍS.17/08/1995

Omnipresencia del kitsch


El sol se estaba poniendo,las nubes estaban tórridas de sangre.
Oí un grito que atravesaba la naturaleza" Edvard Munch.1863-1944.

La dramática frase del pintor noruego acompaña a su famoso cuadro, "El grito" del que elaboró varias versiones en diversos procedimientos.
Poco después de la muerte del artista la irremediable necesidad del consumo , impuesta por el Dios Mercado, liberó a sus implacables diosecillos,el kitsch y el pompier. Inútil resistirse a ellos,estuvieron y seguirán estando porque su voracidad es insaciable. Su totalitarismo viene disfrazado de democratización de la experiencia estética.
La ironía ante este fenómeno ,inteligentemente propuesta por Valeriano Bozal en su breve reflexión: "Necesidad de la ironía" (La balsa de la Medusa. Visor.1999), se presenta como "la mejor posibilidad de resistencia".
Yo mantengo esta versión (hinchable) de "El grito" en la estantería del estudio que me ayuda a no olvidar la necesidad de esta resistencia.
Así son las cosas.

Retratos de familia


Basta de hablar de lo que me es odioso. Acrílica sobre tabla.80 x 122 cms.1997

En una casa desconocida en la región francesa del Tarn se prepara un banquete al que yo contribuyo con una ensalada de raíz de apio,tan apreciada por la gastronomía popular del vecino país.Pero preparar esta ensalada atenta contra los Principios Fundamentales del Estado Gastronómico con lo cual hay que hacerlo a escondidas y tomando toda clase de precauciones para no ser arrestado.
Un grupo de personas, entre las que están A y B, esperan en la habitación superior de la casa el comienzo del banquete. Todas son mujeres y una de ellas aparece desnuda sin que pueda explicarse el motivo.En esto aparece Antonio Murcia Rebagliato que carga una maleta de madera con una pegatina de Orihuela.
Sorprendido por su presencia le pregunto:¿Qué tal, Antonio? y él me contesta solemne:
En la vega que fertiliza el río Segura, una legua al este de la ciudad de Orihuela,se elevó un día la antigua población de Bagastro.
Esto me tranquiliza y sigo preparando ensalada de raíz de apio.

Retratos de familia

"Pues los muertos viajan veloces". Acrílica sobre tabla. 80 x 122 cms. 1997

"Este cuadro es un cuadro interesante. La complejidad de este mundo tan literario, enigmático,la manera sobria y escueta de estar resuelto, tiene mucha fuerza" (Lucio Muñoz, 1980, a propósito del cuadro "Retrato del matrimonio Ramírez")


"...en mi opinión, su propuesta es un conjunto de cuadros y dibujos que todos hemos soñado alguna vez, o en sueños sucesivos. Son las imagenes del dormido,de la aventura, la alegría, la estupefacción o el miedo. (Alberto Corazón,1982)

"De su gusto por el retrato sarcástico,por los guiños mitológicos, tenemos en estos lienzos distintas derivaciones, unos tienden a la leyenda emotiva de la amistad, otros a la leyenda ideal de los antepasados o a ese sueño y leyenda de la pintura a la que todo humor de pintor se siente tentado..." (Fernando Huici, 1984)

"Cavestany es un creador adentrado en la cultura y, participante en el turbión de la prulalidad de los conceptos, ha sufrido las oscilaciones pertinentes, ofreciendo de manera pendular, sucesivos ciclos expresivos..." (Luis García Ochoa, 1994)

viernes, 3 de abril de 2009

El baño del Emperador. De la serie "Napoleón entre nosotros" de próxima y gradual aparición en este blog.



"El baño del Emperador". R.Romanillos. Acuarela sobre papel. 50 x 70 cms (circa 1804)

Eran tiempos más felices en la habitación del Hipnal. Huéspedes de prestigio ocupaban sus elegantes dependencias y sus espacios,de un cierto aire inglés,resultaban románticamente acogedores.
Se dice que durante su breve estancia en Madrid,el propio Napoleón Bonaparte ocupó una de las habitaciones en compañía del periodista R. Fraguas, conocido cronista y experto en asuntos de la capital de España.
Habían acordado mutuamente que, a cambio de algunas exclusivas de gran interés periódistico en aquella época, el escritor acompañaría siempre en su baño semanal al Emperador.
El dibujante Rómulo Romanillos ,contratado para la ocasión, inmortalizó el momento del baño en una acuarela que debería guardarse en el Museo Romántico de Madrid.
Perdida durante mucho años,la acuarela en cuestión fue encontrada fortuitamente por el autor de este blog en el sobrado de una vieja casona en Colmenar de Oreja,en las proximidades de la capital, invadida entonces por el Ejército Francés.

Chistes de Amor




Recorría de cabo a rabo la ciudad sin el más mínimo signo de cansancio. Llevaba un enorme bolsón colgado al hombro, en el que almacenaba cientos de cuartillas manuscritas con unos chistes de argumento escatológico y brutal que algunas veces he comprado sin haber sido capaz de conservarlos mucho tiempo encima de la mesa. Creo que la ví por primera vez hace más de medio siglo, en la entrada de los cines de la calle Fuencarral, voceando su mercancía: "¡chistes de amor a cinco duros!". La he fotografiado en distintas épocas del año sintiéndome siempre culpable de esa taimada captura. En invierno, sentada en un banco de la Castellana escribiendo sus cuartillas con una letra picuda de grandes trazos curvos poblada de exclamaciones y expresiones soeces. En verano, caminando decidida, Gran Vía arriba, encorvada bajo el peso de su inseparable bolsa que cambiaba de color con las estaciones.

La he dibujado a escondidas, mientras miraba distraídamente un escaparate, reflejando su rostro de marimanta terriblemente maquillado.

Caminaba sobre zuecos de estilo topolino o con gruesas botas con dos pares de calcetines rojos, amarillos o verdes. Siempre tocada con una enorme variedad de gorros, caperuzas o boinas bajo las que se desparramaban sus blancas guedejas. Era uno de esos personajes inconfundibles que sobreviven, con su aspecto peculiar y su peregrino atuendo, a toda clase de modas y estilos. Durante décadas se ha dejado ver, sobre todo en el centro de la ciudad, ignorando por completo al personal y con el exclusivo interés de vender sus inconcebibles chistes de amor.

Pudo ser un personaje de Baroja surgido de las páginas de La busca con un malhumor cósmico, o una vagabunda parisiense persiguiendo inútilmente las orillas del Sena en Madrid.

No era imposible descubrir en ella, bajo las hechuras de su destartalada indumentaria, un cierto aire de distinción que la situaba, al final de sus recorridos, en un oscuro entresuelo del barrio de Salamanca.
Nunca me atreví a abordarla con alguna excusa y no me faltaron ni ganas ni ocasiones. Pero esta mujer me atemorizaba, y tantas veces como busqué su proximidad para dibujarla comprendí que me ignoraba con ese desapego y falta de interés por el resto del mundo del que hacía gala en sus interminables paseos.
Cada vez que me cruzaba con ella frente a los cines Roxy, en Callao o en Recoletos tenía la sensación de que ésa iba a ser la última vez.
Durante muchos años el paso del tiempo no parecía afectarla y, en mis ocasionales encuentros, su aspecto era siempre el mismo enfundada en sus apolillados abrigos de piel de conejo o luciendo con el calor, sus brazos desnudos y musculosos.
Una noche soñé con esta mujer. Fue una espantosa pesadilla en la que nos encontrábamos frente a frente alrededor de una mesa. Con una piedra afilada, la extravagante escritora de chistes, me cortaba los dedos uno a uno sin que yo pudiera hacer nada por evitarlo.
Al despertar aterrorizado recordé que había estado leyendo la noche anterior un cuento de Edgar Alan Poe, El ángel de lo singular.
Por lo demás, lo ignoré todo sobre esta mujer. Nunca supe su nombre y siempre me refiero a ella como Chistes de Amor.
En una exposición de dibujos, hace años, le dediqué alguno en el que se la podía ver caminando con paso firme por la Gran Vía. Mucha gente reconoció su imagen en tinta china y compartió conmigo recuerdos y encuentros con este personaje tan familiar como desconocido.
Puede que no fuera del todo real, un ángel desabrido y autónomo encarnado sobre el esqueleto de una criatura apocalíptica, mujer de lunas que se puso el mundo por montera junto a la Red de San Luis.
No he vuelto a verla pero forma parte de mi vida como paseante de esta ciudad.
(Publicado en EL PAIS, 31/08/1995)

La fallera de Picasso


Fallera sentada en un sillón. 1910. 43 x 31 cms. Óleo sobre lienzo. Cubismo analítico.
Se trata de un falso Picasso pintado por Picasso, en su primera época parisina, para desorientar a sus imitadores. El cuadro fue vendido a la coleccionista Lady Margaret Chesham Duncan que lo mantuvo en la colección de su residencia veraniega en Huntercombe Place. Tras la muerte de Lady Margaret el cuadro pasó a manos de su sobrino Fermín S. Politos Duncan que lo donó al Metropolitan Museum de New York en cuyos almacenes permanece oculto, desde entonces, en espera de una nueva expertización.

jueves, 2 de abril de 2009

No se trata de comprender



TÉRMINOS. Retales, acrílica sobre lienzo, 65 x 81 cms, 2000

No hay que comprenderlo todo inmediatamente. El cuadro nace muerto si antes de terminar, o incluso durante el proceso de trabajo, se comprende todo fácilmente y , lo que es peor, se conoce el resultado final. El cuadro debe de ir surgiendo solo, como fabricándose a sí mismo. Nada es tan evidente como para no ocultar un misterio, una atmósfera inaprensible que otorga belleza a la obra.
"C´est le propre de l´art de transporter toutes les choses sur un plan insolite et de haute surprise. Un artiste n´est content que si, regardant son oeuvre terminée, il a le sentiment qu´elle n´est pas faite par lui. JEAN DUBUFFET(Le Havre 1901-Paris 1985)

Madrid. Gran Vía




Gran Vía. Edificio de viviendas y oficinas "Grassy".Pintura, pastel y ceras sobre papel.49 x 39 cms. 2007
Gran Vía hacia Callao.Pastel y ceras sobre papel. 30 x 40 cms. 2007


Es cosa sabida que la Gran Vía es una arteria navegable, una arteria coronaria, pues forma parte del corazón de la ciudad. Los edificios Grassy y Metrópolis, buques insignia de toda la flota atracada en este canal grande, largaron su trinquete desde principio de siglo, llegando en su singladura hasta nuestros poco románticos días, en los que son considerados como hermosas muestras arquitectónicas de un pasado excesivamente francés, pero en realidad siguen navegando a toda vela y son constantemente remozados.
Este canal grande lo han construido arquitectos, con el dinero de las compañías de seguros, han rematado sus cúpulas escultores como Coullaut Valera o Victorio Macho y la hemos pintado, además de Antonio López, un buen montón de pintores y dibujantes.
Escritores, cineastas, poetas y cronistas de la Villa han hecho circular ríos de tinta por esta arteria que está mucho más saturada de glosas, elucidarios y exégesis que de vehículos automóviles. Se han escrito zarzuelas castizas llenas de carteristas, descuideros y otras ratas que no llegaron nunca a saber que la Red de San Luis recibió tal nombre pensando en ellos. Agustín Lara nos amenazó con alfombrarla de claveles (¿se lo imaginan?). Parecería un remedo del Corpus Cristi en Toledo.

La Gran Vía nos ha dado,hasta hace poco, tanto cine como podíamos desear y ha sido el escenario de otra de las artes, no tan valorada como debiera y lamentablemente extinta, tal es la de los enormes cartelones anunciadores de películas, en cuya especialidad, artistas relativamente anónimos han escrito la historia del pop local, que nada tenía que envidiar a los Wesselmann, Lichtenstein y otros poperos americanos, mas o menos históricos.
Y las empresas anunciadoras que han sido las responsables, para bien o para mal, de una gran parte del paisaje urbano de la Gran Vía, produciendo esa compleja contradicción de la que hablaba el arquitecto americano Venturi, incorporando el cartel, el rótulo, el anuncio, a la arquitectura, compitiendo con ella en una lucha a muerte por el centímetro cuadrado de espacio visible, llevando al ámbito de esta vía un mensaje mestizo de gran plasticidad.
De modo que hay varias Gran Vías, y en la primera, afrancesada y decimonónica, confluyen los llamados poderes fácticos. La aristocracia promueve y financia Grassy y Metrópolis (antes La Unión y el Fénix), la burguesía se da cita en la Gran Peña, el Ejército entretiene sus ocios un poco más arriba, en el Casino Militar y la Iglesia Católica que está presente desde el principio y al olor del dinero(cómo no), con la de San José, abriendo desde su pórtico barroco este nuevo canal.

Otra Gran Vía que sube hasta la Red de San Luis, donde empieza la meseta presidida por el edificio de La Telefónica, del arquitecto Cárdenas,al gusto de los años veinte neoyorquinos, con magníficos edificios como la Casa Matesanz de Palacios o el Madrid-París de Anasagasti. La meseta se prolonga hasta Callao donde culmina con ese magnífico edificio Carrión, de Feduchi y Eced, lo mejor del art déco madrileño, icono absoluto de la mejor arquitectura de la Gran Vía y exento ,ya por fin ,de tanta publicidad.
En Callao la Gran Vía se quiebra y baja hacia la plaza de España llena de agencias de viajes, cafeterías y edificios de los años de la autarquía hispana.
Ansiosa de batir récords de alturas y ascensores, culmina sus deseos escenográficos con los no menos enfáticos Edificio España y Torre de Madrid de los Otamendi cuyos sólos nombres son ejemplo de un centralismo cateto muy propio de aquellos terribles años.
Pasear por Gran Vía es más o menos recorrer lo que ha sido el siglo en Madrid. Todo un muestrario de estilos arquitectónicos que han ido adaptando sus espacios a las nuevas necesidades y a las nuevas y viejas mentalidades.
En antiguas publicaciones de la época de la apertura de la Gran Vía se hablaba sobre la "operación de cirugía urbanística" que hizo posible esta nueva vía, y yo siempre he pensado que esta operación dejó una cicatriz que dio carácter definitivo al rostro de la ciudad. Así marcada, la Gran Vía es la mala de la película, una vieja dama que se nota que ha vivido mucho, llenando su gabinete de recuerdos, trofeos y exvotos. La más bella cicatriz de la ciudad.

Publicado en EL PAIS, 03/08/1995

Tarde de domingo. Madrid 1943


La familia. Acuarela sobre papel. 23 x 32 cms.2004


Madrid durante el verano es una ciudad muy calurosa. La Quinta Los Molinos en la parte alta de la calle de Alcalá es, desde hace muchos años, un lugar adecuado para el paseo y el baño estival que ayuda a soportar los rigores de la canícula.
La familia de Onésimo Rodríguez Franganillo (o lo que queda de ella) permanece en la piscina de arriba desde el cuatro de agosto de 1943. Eran años difíciles los de posguerra y pocas las satisfacciones que una familia como ésta podía permitirse, de modo que nunca acabaron de encontrar el momento de volver a casa (un entresuelo interior en la Corredera Baja de San Pablo donde, sin duda, haría un calor de muerte).
Pocos lugares tan acogedores en Madrid como La Quinta Los Molinos. En la parte alta de la calle de Alcalá.

La bicicleta de Leonardo da Vinci






En el reverso del folio133 del Codex Atlánticus ,que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid, aparece un curioso dibujo,propio de un muchacho joven, copia de algo que éste pudo ver y hecho, probablemente ,por la mano de Leonardo da Vinci.

Parece incontestable que se trata de una primera idea sobre un vehículo abocetada cuatro siglos antes de la aparición ,en 1817 de los dibujos de este artilugio proyectado en madera,con dos ruedas y todavía sin pedales.

Realicé,a partir de este dibujo y de una axonometría dibujada por Antonio Calegari,la maqueta y el proyecto necesarios para llevar a acabo el encargo de un hito a instalar en la variante de una autovía en la villa de La Albuera, en Extremadura (España).

Se trata de un homenaje a Leonardo y a este popularísimo vehículo cuyo perfeccionamiento ha sido constante a lo largo de los siglos.

Si la ven, al pasar, hagan el favor y fíjense.

Una playa en Asturias. España.

Tras varios siglos de controversia acerca de los conceptos de arte y naturaleza no hay certeza sobre si el primero imita a la segunda o viceversa. Ante esta situación, algunos iniciados han optado por considerar que es Naturaleza todo lo que producimos con invención y esfuerzo y Arte todo lo que existe con independencia del estudio y el trabajo. Cualquier otro comentario que podría suscitar la visión de las mareas en la playa ,que puede verse aquí, opino yo, sería redundante o poético.

Hecha esta advertencia,queda claro que quien quiera hacerlo en este blog, está en su derecho. Allá cada cual.

video

A propósito del Surrealismo


El encuentro, Acuarela sobre papel. 50 x 75 cms.2003

El encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas sobre la mesa de disección (Lautréamont,Isidore Ducasse.Montevideo 1846-París 1870).Procedimiento y sugerencia de imagenes para adentrarse en la práctica de la escritura automática . Me permito añadir el escenario que podría ser una antigua piscina subterránea decorada con un mural de asunto bélico y mitológico.

New York 1995



Enrique Cavestany. New York. Upper West Side. Óleo sobre tabla.52,5 x 84 cms. 1995.
Desde roof terrace 155 w 68 street.

miércoles, 1 de abril de 2009

Es pecado


Su Eminencia Reverendísima el cardenal Pier Luigi Verrochinni(en la imagen) ha salido en defensa de Su Santidad el Papa tras las recientes declaraciones del Vicario de Cristo acerca de lo terriblemente perjudicial del uso del preservativo.
"El Papa es un experto-ha declarado el cardenal- en cuestiones de anticoncepción".
"Hay que recordar-añadió- que con respecto,por ejemplo, a la Concepción Inmaculada, lo sabe prácticamente todo y quien sabe de concepción,inmaculada o no, sabe también de anticoncepción".
"Los ataques sufridos por Su Santidad a causa de estas declaraciones, por parte de algunos gobiernos y muchos particulares, son injustificados,odiosos y además le han producido mucho dolor.
En cuestiones de sexo, anticoncepciones, interrupciones de embarazos deseados o no deseados-continúa Su Eminencia Reverendísima- todo, absolutamente todo , es pecado y pecado mortal."
"Guárdense todos, cristianos,no cristianos, fieles, infieles,ortodoxos, heterodoxos,
africanos, europeos, asiáticos, australianos, americanos del norte y del sur,melanesios y polinesios, de la nefasta práctica del uso y consumo del preservativo cuya ingesta se ha demostrado causa principal del cáncer de colon transverso."

Autorretrato de Bacon


Con ocasión de la gran exposición del pintor Sir Francis Bacon en el Museo del Prado de Madrid, el periodista y escritor Andreas Stanhope ha dado a conocer a los medios de difusión este ignorado autorretrato del genial artista dublinés.
El descubrimiento se produjo, relata Stanhope,en un ático de la calle Blanca de Navarra de Madrid donde, al parecer, el pintor guardaba los cuadros que consideraba no debían ser vistos hasta su fallecimiento. Uno de los amigos de Bacon, Phineas Doreville, lo encontró bajo una pila de papeles almacenados con el característico desorden, abandono y suciedad de alguna de las habitaciones utilizadas por el pintor.
Se percibe en este retrato una cierta complacencia en los rasgos de su rostro poco habitual en las torturadas interpretaciones del artista. Algunos expertos ,que han tenido acceso al cuadro, aseguran que la expresión corresponde a la angustia producida por los ataques de asma que el pintor sufría con frecuencia.